Haciendo caso a su madre
“Para variar, quería hacer una comedia donde el público empatizara y se sintiera identificado con nuestra protagonista, a quien da toda la vida Maribel”, declara Segura. El madrileño ha puesto fin (de momento) a su etapa de Torrente. “Tras cinco películas con ese personaje me acordé de algo que decía mi madre: ‘Hijo, ¿por qué no haces una comedia romántica? Se te daría muy bien’. Y las madres, por lo menos la mía, siempre tienen razón”, confiesa. “Creo que le va a gustar a todo el mundo, lo que me va a permitir ir diciendo por ahí que el mérito es mío y que está exelentemente dirigida”, ríe el cineasta.
Sin rodeos es ácida, dura, graciosa. Plantea una crítica feroz a esos modernos impostores que creen que todo se soluciona diciendo palabras como followers, likes o hashtag. Segura confía en la fuerza y el genio de Maribel Verdú para hacer un corrosivo alegato de la independencia individual y, más concretamente, de la independiencia de las mujeres. Nos divertiremos viendo la cinta, y también nos hará pensar en la realidad en femenino, cada vez más innegable en nuestra sociedad.