Trabajando con una estrella
“Es evidente que Emma Suárez tiene intuición y talento, y se entrega tanto que se nota en la película. Trabaja con la mente y el estómago a la vez. Al ser inteligente e intuitiva, sufre al adentrarse en las emociones, por eso necesita el apoyo de técnicos e intérpretes”, comenta el director Michel Franco. El mexicano ya había triunfado en Cannes con sus cintas Después de Lucía y Chronic. “Una de las cosas que le pedí a Michel cuando comenzamos el rodaje fue que Abril fuera una seductora, pese a que no duda en comportarse de manera dictatorial con sus dos hijas. La protagonista debe encandilar al espectador. Quizá no pensemos así de ella después, pero al principio de la película debe tener atractivo”, opina Suárez. Ya rueda su próximo filme, 7 razones para huir (Esteve Soler, Gerard Quinto y David Torras), además de tener pendiente el estreno de la serie La Zona.
Franco coincide con la actriz española en esa complejidad del personaje a la que se refería arriba. “Abril tiene muchos matices, en una misma secuencia te cae bien y mal. Te sientes embelesado por ella y te quedas asombrado de su crueldad y su inconsciencia. A mi parecer, nadie podía hacerlo con tanto oficio como Emma”. Le duele a la también intérprete de Bajo las estrellas (Félix Viscarret) y Falling (Ana Rodríguez Rosell), que “el cine español no apueste con más decisión por películas independientes y de riesgo. Así es Las hijas de Abril. Las televisiones, que financian muchas de las películas españolas, deberían tener más en cuenta los proyectos y guiones que sean buenos y además se salgan de lo convencional”.
Nos quedamos sin palabras ante un drama tan devastador y tenso como Las hijas de Abril. Suárez, en la cumbre de su madurez, se muestra insinuante, brutal, dueña de la pantalla. El crescendo de la cinta de Michel Franco es espectacular, hasta culminar con un puñetazo visual, una contundencia, un desgarro y una apuesta tan hermosa por la vida que nos pone los ojos como platos. No se la pierdan.