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17-10-2017

Los estrenos del 20 de octubre

 
‘Las hijas de Abril’
 
 
EL AMOR CRUEL DE UNA MADRE

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Emma Suárez es la protagonista de este formidable drama del mexicano Michel Franco, que fue galardonado con el Premio del Jurado en la sección Una Cierta Mirada del mismísimo Festival de Cannes. También se ha exhibido en San Sebastián con una calurosa acogida de crítica y público.

   Abril (Emma Suárez) viaja desde España a Puerto Vallarta (México) para reencontrarse con sus hijas: Clara (Joanna Larequi) y Valeria (Ana Valeria Becerril). La segunda está embarazada, y aunque es todavía adolescente, tendrá el bebé. Cuando nace la niña, tanto Valeria como su pareja demuestran que la paternidad les viene grande, con la consiguiente preocupación de Abril. Por eso, pese a la oposición de sus hijas, toma una decisión muy arriesgada. 

 
La madrileña Emma Suárez es quizá la actriz más cotizada de nuestro cine en la actualidad. Le avalan los dos Goya conseguidos este año por sus actuaciones en Julieta (Pedro Almodóvar) y La próxima piel (Isaki Lacuesta e Isa Campo). “Mientras promocionaba Julieta me llegó la oferta de Michel Franco para Las hijas de Abril. Vi en un fin de semana dos de sus películas y me dejaron maravillada. El guion que íbamos a rodar era maravilloso. Iba a interpretar un personaje complicado pero era imposible negarme”, explica. Ya obtuvo un Goya con El perro del hortelano (Pilar Miró) y acumula trabajos memorables en Vacas, La ardilla roja y Tierra (Julio Medem), además de haber ostentado otra nominación al Goya gracias a La mosquitera (Agustí Vila).
 
   “Me gusta mucho de esta profesión la posibilidad de cambiar de registro, de hacer algo que no tiene que ver con lo que interpretaste antes. Abril, como Julieta, es una madre, pero no comparten punto de vista sobre las cosas”. Así se expresa Suárez, de quien también destacamos Tu nombre envenena mis sueños (Pilar Miró), Sobreviviré (Alfonso Albacete y David Menkes), Besos para todos (Jaime Chávarri) o Las Furias (Miguel del Arco).
El director Michel Franco posa junto a la protagonista

El director Michel Franco posa junto a la protagonista

Trabajando con una estrella
“Es evidente que Emma Suárez tiene intuición y talento, y se entrega tanto que se nota en la película. Trabaja con la mente y el estómago a la vez. Al ser inteligente e intuitiva, sufre al adentrarse en las emociones, por eso necesita el apoyo de técnicos e intérpretes”, comenta el director Michel Franco. El mexicano ya había triunfado en Cannes con sus cintas Después de Lucía y Chronic. “Una de las cosas que le pedí a Michel cuando comenzamos el rodaje fue que Abril fuera una seductora, pese a que no duda en comportarse de manera dictatorial con sus dos hijas. La protagonista debe encandilar al espectador. Quizá no pensemos así de ella después, pero al principio de la película debe tener atractivo”, opina Suárez. Ya rueda su próximo filme, 7 razones para huir (Esteve Soler, Gerard Quinto y David Torras), además de tener pendiente el estreno de la serie La Zona.

   Franco coincide con la actriz española en esa complejidad del personaje a la que se refería arriba. “Abril tiene muchos matices, en una misma secuencia te cae bien y mal. Te sientes embelesado por ella y te quedas asombrado de su crueldad y su inconsciencia. A mi parecer, nadie podía hacerlo con tanto oficio como Emma”. Le duele a la también intérprete de Bajo las estrellas (Félix Viscarret) y Falling (Ana Rodríguez Rosell), que “el cine español no apueste con más decisión por películas independientes y de riesgo. Así es Las hijas de Abril. Las televisiones, que financian muchas de las películas españolas, deberían tener más en cuenta los proyectos y guiones que sean buenos y además se salgan de lo convencional”.

   Nos quedamos sin palabras ante un drama tan devastador y tenso como Las hijas de Abril. Suárez, en la cumbre de su madurez, se muestra insinuante, brutal, dueña de la pantalla. El crescendo de la cinta de Michel Franco es espectacular, hasta culminar con un puñetazo visual, una contundencia, un desgarro y una apuesta tan hermosa por la vida que nos pone los ojos como platos. No se la pierdan.
 
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