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24-10-2018

Los estrenos del 26 de octubre

‘Bernarda’

DEMONIOS LORQUIANOS



ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

Emilio Ruiz Barrachina estrena un sugerente y vanguardista drama basado libremente en la obra lorquiana La casa de Bernarda Alba. Encabezan el reparto tres conocidas y prestigiosas actrices: Assumpta Serna, Victoria Abril y Miriam Díaz-Aroca. El rodaje transcurrió en Salobreña y Granada.

   Bernarda (Assumpta Serna) y su fiel criada Poncia (Miriam Díaz-Aroca) tienen secuestradas en una extraña fábrica a varias jóvenes a las que prostituyen. Cree Bernarda que las protege de los males del mundo al encerrarlas en aquel edificio. Su hermana María Josefa (Victoria Abril) no está de acuerdo con ella, pero es una persona frágil incapaz de sacudirse su dominio.



   La catalana Assumpta Serna ha destacado últimamente en Red de libertad (Pablo Moreno), un filme ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Pero logró la fama por películas como Dulces horas (Carlos Saura), Matador (Pedro Almodóvar), El maestro de esgrima (Pedro Olea) o Como un relámpago (Miguel Hermoso). “Bernarda es una mujer problemática, inclinada a la maldad, a reprimir, a tiranizar”, describe Serna.

   Todos conocemos a Victoria Abril por sus colaboraciones con Almodóvar Átame, Tacones lejanos y Kika, así como por sus extraordinarios papeles en Amantes (Vicente Aranda) y Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (Agustín Díaz Yanes), la cual le reportó el Goya a la mejor actriz. “María Josefa, mi papel, está completamente loca, quiere ser la madre, la hija, la fulana más solicitada del país... Cualquier cosa. Porque su vida es un delirio”, expone Abril, quien participó en la serie Sin identidad.

   También notable es el currículum de Miriam Díaz Aroca, con títulos tan reconocidos en su haber como Belle époque (Fernando Trueba), Tacones lejanos, Carreteras secundarias (Emilio Martínez Lázaro) o Yerma (Ruiz Barrachina). 

   Entre las mujeres secuestradas se encuentra Elisa Mouliaá, de los filmes Embarazados (Juana Macías) y Al final todos mueren (con Javier Fesser como codirector), además de las series Águila Roja o Servir y proteger. En esa fábrica fantasmagórica aparece Pepe el Romano, carcelero y amante de las víctimas), a quien da vida Will Shephard. Le hemos visto en La tribu (Fernando Colomo) y la serie Mar de plástico. “Es un personaje difícil porque está siempre presente pero sin diálogos. Podemos confiar en él... hasta cierto punto”, nos dice el coruñés Shephard, que estrenará pronto Mi amor perdido (Martínez Lázaro) junto a Dani Rovira y Michelle Jenner. Por último mencionamos a Trisha Fernández, otra de las muchachas en cautiverio, quien tiene actuaciones en la serie Fariña y el corto Cuando florezca el cerezo (Carlos Cabero).


Will Shephard con Miriam Díaz-Aroca


Una adaptación compleja

“Adaptar La casa de Bernarda Alba a la actualidad conlleva una labor compleja y una toma de decisión importante, ya que hoy resultaría inconcebible un hogar donde cinco hijas estuvieran recluidas por imposición materna. Ante tal tesitura, y tras estudiar los casos de encierro forzado a los que podrían verse abocadas las mujeres, decidí que el mejor contexto podría ser el de un prostíbulo. Así denunciaba además el problema de la trata de blancas”, afirma Emilio Ruiz Barrachina, autor de las cintas El discípulo, La venta del paraíso, El violín de piedra... Ya realizó Yerma como primera entrega de una trilogía sobre obras de García Lorca cuya continuación es Bernarda, cuando se cumple el 120 aniversario del nacimiento del escritor.

   “La película se rodó en una antigua fábrica de azúcar, conectando la casa de Bernarda Alba con un lupanar de estética industrial. Es algo innovador”, señala el cineasta, que admite influencias de Eyes Wide Shut, el filme con el que Stanley Kubrick concluyó su carrera. Ruiz Barrachina también ha dirigido los documentales Lorca. El mar deja de moverse, Orson Welles y Goya, La España de la copla y Morente

   Le agradecemos el esfuerzo de haber dado nueva vida a un texto de tan permanente actualidad como es esta pieza de García Lorca. Incide con acierto en las pulsiones sexuales y de dominación que contiene el texto original, volcándolo con rotundidad en los rostros y las figuras que componen Assumpta Serna, Victoria Abril y Miriam Díaz-Aroca. 

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