Tras los éxitos de Palmeras en la nieve, Julieta y la miniserie Mario Conde, los días de gloria, Daniel Grao confirma en Acantilado sus hechuras de gran actor. “Daniel tiene muchos registros. Acomete las secuencias más difíciles con un dominio y una energía en las que no está ausente la sutileza”, dice la directora Taberna de su protagonista. Casi todas las escenas de Grao las comparte con la colombiana afincada en España Juana Acosta, actriz tan hábil para la comedia (Una hora más en Canarias, de David Serrano) como para el drama más intenso (Tiempo sin aire, de Samuel Martín Mateos y Andrés Luque Pérez). “Encarna a una mujer devastada por la desaparición de su amiga y el miedo a la soledad. Ha entendido muy bien la vulnerabilidad y la lucidez del personaje”, comenta la realizadora sobre Acosta.
La clase, juventud y belleza de la hispano-sueca Ingrid García-Jonsson (acaba de estrenar Toro, de Kike Maíllo) quedan patentes en la cinta, en un papel para el que debía buscar dentro de sí misma una niña necesitada de cariño en el cuerpo de una mujer. “Cordelia es un personaje esencial. Pone en marcha todo el desarrollo de las diferentes tramas”, explica Taberna. Lo que necesitaba de la lanzaroteña Goya Toledo (El desconocido, de Dani de la Torre) en su cometido era todo lo contrario al de García-Jonsson, debiendo exhibir dureza, dinamismo, resolución, sin que por ello fuera ajena al amor y a la ternura. “Goya me ha dicho que pocas veces había hecho un personaje tan arduo. Sinceramente creo que logra una de sus mejores interpretaciones”, opina la cineasta.
De una parecida envergadura a los citados son los papeles de Ana Gracia (líder de la secta), a la que recordamos en Camino, de Javier Fesser; Jon Kortajarena (integrante del grupo esotérico), famoso modelo internacional y actor en ma ma, de Julio Medem; Josean Bengoetxea (Martínez, ayudante de la inspectora), uno de los protagonistas de Negociador, de Borja Cobeaga; y el veterano Xabier Elorriaga (librero que ayuda en la investigación), el Rey de las Españas en Águila Roja. “Es un elenco poderoso y adecuado a la historia”, manifiesta Taberna. “Grandes actores que han contribuido a incrementar decisivamente el enigma, la perversión y el desasosiego de la trama”.