Los estrenos del 6 de julio
‘Jean-François y el sentido de la vida’
ROMÁNTICO EXISTENCIALISTA
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
El novel Sergi Portabella presentó con éxito en los certámenes de Moscú, D´A Film Festival de Barcelona o Atlàntida Film Fest esta entrañable roadmovie en que se dan la mano los amores iniciáticos y los descubrimientos literarios. Rodada el pasado año entre Barcelona, Girona y París, es una coproducción de A Contraluz Films, El Sentit de la Vida AIE y la compañía francesa Surprise Alley.
Francesc (Max Megías), un preadolescente solitario, descubre el libro El mito de Sísifo del filósofo y escritor Albert Camus, con el que queda fascinado. A partir de ese momento se hará llamar Jean-François y decide convertirse en existencialista. En compañía de Lluna (Clàudia Vega), una muchacha aventurera, se marcha a París tras las huellas de Camus y la verdad de las cosas.
“Fue un reto muy bonito afrontar que Max y Claùdia fueran los protagonistas de Jean-François y el sentido de la vida, pues aún no disponen de los recursos que un actor formado tiene para interpretar papeles de tanta envergadura. Pero todo ha salido mejor que bien porque yo tampoco soy un experto en manejar actores, así que nos hemos ayudado mutuamente”, señala el realizador.
Max Megías tiene en su haber el filme Todos queremos lo mejor para ella (Mar Coll) y el telefilme Laia. El cineasta describe su personaje con estos rasgos: “Francesc es un chico delgado, pálido, torpe, introvertido, ordenado y metódico. Lleva un parche en el ojo por obligación del médico y en el colegio le hacen bullying. Por eso sueña con su propio suicidio y funeral”.
La coprotagonista, Clàudia Vega, ha sobresalido en Eva (Kike Maíllo), Barcelona, noche de verano (Dani de la Orden), Zipi y Zape y el club de la canica (Oskar Santos) y en la serie Nit i dia. “Lluna tiene 17 años y muchos problemas con sus padres y profesores. Quiere viajar a Francia para visitar a un amigo del que está enamorada. Precisamente por ello acompaña a Francesc en su aventura, aprovechándose de él, pero también le hace un favor”, afirma el realizador.
Encarna a la madre de Francesc/Max Megías la barcelonesa Àgata Roca, a quien recordamos en Dictado (Antonio Chavarrías), Truman (Cesc Gay), El pregón (Dani de la Orden) y las series Felipe y Letizia o Sin identidad. En el papel del psicólogo del protagonista encontramos a Pau Durà, actor que estrena ahora su primer largometraje como director: Formentera Lady. Ha tenido además papeles importantes en No sé decir adiós (Lino Escalera), El jugador de ajedrez (Luis Oliveros) y las series La zona y Traición.
Encontrar el camino
Sergi Portabella ha cosechado más de 75 premios internacionales con sus cortos Te quiero, The astronaut on the roof y El fin del mundo será en Brasil. “Escribí Jean-François y el sentido de la vida a partir de experiencias de mi infancia y adolescencia. Quería retratar el sentimiento de aquellos años, cuando buscaba mi camino, intentando encontrarle sentido al mundo. Cada pequeña aventura, conversación o lectura parecía importante y definidora, todo lo que me pasaba tendría un impacto enorme en mi futura personalidad. Necesitaba respuestas urgentes a estas preocupaciones”, nos cuenta Portabella, quien también dirigió el telefilme Nàufrags y episodios de la serie Kubala, Moreno i Manchón.
Uno de los temas que toca la cinta es el acoso escolar. El personaje de Max Megías lo sufre en primera persona. “Aunque no es el asunto principal de la película, sí influye en el viaje que emprende a París para convertirse en un auténtico existencialista”, explica este realizador debutante en el largometraje. Portabella se inspiró en el ensayo de Albert Camus El mito de Sísifo. “Habla Camus en el libro sobre la inutilidad del suicidio, pese a que la vida carezca de sentido. El chico se enamora durante el viaje de todas las chicas que encuentra. Son mayores que él, y su esfuerzo por conquistarlas es baldío, como Sísifo empujando eternamente una roca hasta la cima de una montaña. No es importante el éxito de la empresa, sino realizarla”, aclara.
Tanto Max Megías como Clàudia Vega demuestran ser unos talentosos jóvenes que saben expresar el misterio, la inocencia, los sentimientos a flor de piel de las aventuras iniciáticas que corren sus personajes, tan excitantes para ellos como ponerse a atravesar el Amazonas a nado. Sergi Portabella ha sabido guiar ese viaje hacia los mitos existencialistas y el amor, dejándonos pensativos sobre cómo seguirán sus vidas, si hallarán un sentido a todas las cosas o serán más que probables víctimas del absurdo en el que nos movemos diariamente.




