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06-11-2019


Los estrenos del 8 de noviembre


'El Hoyo'


REBELDÍA EN EL INFIERNO



ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

Este sobrecogedor thriller de ciencia ficción marca el debut en el largometraje del vasco Galder Gaztelu-Urrutia, triunfador absoluto en el último Festival de Sitges al alzarse con los premios correspondientes a la mejor película (la primera vez que una cinta española gana en solitario), mejor director revelación, mejores efectos especiales y el galardón del público. Dos experimentados intérpretes, Iván Massagué y Antonia San Juan, son los rostros protagonistas de un filme producido por Basque Films, Mr. Miyagi Films y Plataforma La Película AIE.



   En el Hoyo, un lugar de castigo o de purificación con muchos niveles de profundidad, Goreng (Iván Massagué) comparte habitáculo con Trimagasi (Zorion Eguileor), un hombre mayor que lleva tiempo en ese infierno. Una plataforma baja cada día con comida y bebida, y nunca llega nada a los niveles inferiores. La idea de Goreng es convencer a los prisioneros de que no acaparen los víveres y salir además del Hoyo, pacífica o violentamente. 

   "Todo es excesivo en esta película, y eso crea una energía particular y apasionante", expone Iván Massagué. En cine le avalan El laberinto del fauno (Guillermo del Toro), Los últimos días (David y Álex Pastor), Cerca de tu casa (Eduard Cortés) o El año de la plaga (Carlos Martín-Ferrara). "Adelgacé varios kilos para interpretar a Goreng, ya que era necesario que mi apariencia delatara la carencia de alimentación, lo que les sucede a los que habitan en los niveles del Hoyo", relata Massagué. Es también popular por las series Gym Tony y Benvinguts a la família.

   Como Massagué, el personaje de la canaria Antonia San Juan cae en desgracia y purga su "delito" en el Hoyo. "Tras un tiempo alejada del cine, mi rentrée ha sido fabulosa gracias a un papel, el de Imoguiri, con el que he disfrutado mucho" comenta. A la actriz ya la vimos en la gran pantalla con Todo sobre mi madre (Pedro Almodóvar), Manolita Gafotas (Miguel Albaladejo) o Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí (Félix Sabroso y Dunia Ayaso). 

   "Agradezco mucho a Galder que me haya involucrado en esta aventura extraordinaria que es El Hoyo", reconoce el veterano actor vasco Zorion Eguileor. Ha destacado en los filmes Salto al vacío (Daniel Calparsoro), 80 egunean (Jon Garaño y Jose Mari Goenaga), La voz de su amo (Emilio Martínez-Lázaro) y Agur Etxebeste! (Telmo Esnal y Asier Altuna). Encontramos también en el elenco a Emilio Buale en la piel de Baharat, otro de los internos. En su currículum figuran ya filmes como Palmeras en la nieve (Fernando González Molina), [REC] 4 (Jaume Balagueró) y La residencia (Antonio Hens). Y a Alexandra Masangkay (Miharu, que busca incasablemente a su hijo por todos los niveles), la hemos seguido en 1898. Los últimos de Filipinas (Salvador Calvo) y las series Dreamland o B&b.



La necesaria solidaridad

"El Hoyo pretende enfrentar al espectador con los límites de la solidaridad. En esa cárcel vertical terminan los llamados 'desheredados', como el personaje de Iván Massagué, o convictos, como el personaje de Zorion Eguileor. Allí están otros muchos por motivos que ignoramos, como el niño del que todos hablan y nadie ha visto o las voces que gritan de desesperación desde los niveles inferiores", resume Galder Gaztelu-Urrutia. Es autor de los cortos 913 y La casa del lago. "Algunos de los personajes de El Hoyo no se resignan al salvajismo y a la brutalidad que imperan, y por eso deciden rebelarse, una metáfora de lo que deberíamos hacer en nuestra vida normal: no insistir en culpar de todos los males de nuestro mundo a la codicia de los más poderosos, sino responder día a día a los problemas que se nos plantean, estemos en un nivel u otro de ese Hoyo en el que en realidad todos estamos", reflexiona el cineasta.  

   No hay un momento a lo largo de la película en que no deseemos que el personaje de Iván Massagué recupere por fin la libertad, que vea el sol, la luz del día. Y estamos en tensión en la butaca hasta el desenlace; sin desvelar si para bien o para mal. Galder Gaztelu-Urrutia logra (apoyado en el guion de David Desola y Pedro Rivero) que sintamos esa claustrofobia interminable de los personajes, esa lucha constante por la supervivencia en un lugar donde no hay ninguna esperanza, donde las pesadillas se tornan reales. Todos deseamos salir de nuestro hoyo particular, y quizá esta cinta nos insinúe cómo hacerlo.

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