Galicia llora a ‘Pico’,
uno de sus actores
más carismáticos
Olveira fue cantante de orquesta y obrero de la construcción en EE UU antes de ser pionero del cine gallego y lograr gran prestigio teatral
PABLO CARBALLO
Tras una vida no muy larga pero sí intensa, rica en experiencias variopintas, y una carrera como actor prolífica en la que logró tocar todos los palos, el intérprete gallego Xosé Manuel Olveira, “Pico” para todo el mundo, falleció en Santiago de Compostela el 13 de junio, precisamente el día anterior al estreno de uno de sus últimos trabajos, cuyo título (Somos gente honrada, de Alejandro Marzoa) parece ilustrar el recuerdo que deja entre sus compañeros de gremio. En esta película tenía un pequeño papel, uno más de tantos trabajos en cine, teatro y televisión. Y todavía deja alguno más a la espera de llegar a los espectadores.
“Pico” sumaba solo 58 años, aunque muchos tendrán la sensación de que llevaba media vida en las pantallas y los escenarios. Particularmente el público gallego, entre el que se hizo tremendamente popular con algunas de las series de mayor éxito de la historia en la TVG, como Mareas vivas y Pratos combinados.
Muchos años antes, en su juventud, Olveira había expresado una precoz querencia hacia el mundo del espectáculo como cantante (“vocalista”, precisaba él, entre orgulloso y jocoso) de una de esas orquestas que recorren los pueblos gallegos durante las fiestas veraniegas. Así se ganó la vida durante un tiempo hasta que, como a tantos otros de su tierra, le llegó el momento de la emigración: se fue a Estados Unidos y trabajó en la construcción en Nueva Jersey. De aquella época contaba a menudo una anécdota con un punto tragicómico, que reflejaba bien el alcance de la diáspora galaica: en cierta ocasión, trabajaba en la ciudad norteamericana en el derribo de una pared, mientras en una estancia contigua un obrero hacía lo propio al otro lado del muro. En un momento dado se oyó un estruendo y el consiguiente juramento en arameo... o, más bien, en gallego. Y así se encontró a un paisano: “¡Pero tú...! Pues yo soy de Esteiro!”, se presentó “Pico”, en referencia a su pueblo natal, en Muros (A Coruña).