twitter instagram facebook
Versión imprimir

FUERA DE CAMPO

30 monedas, exorcismo de pueblo

 ELISA FERRER

Ilustración: Luis Frutos

 

¿Quién no recuerda el cartel de Schweppes, a Santiago Segura que rí­e sin parar colgado de la letra P (la primera)? ¿Quién no recuerda cómo le grita al gran Álex Ángulo: «Mire, padre, mire cómo vuelo, ¡cómo los ángeles!», mientras el pobre, en su sotana de cura, apenas lo puede agarrar para que no caiga junto a Armando de Razza? Es imposible olvidar esta secuencia porque es un icono de los 90, una de esas que pasan a formar parte de la historia del cine, de la cultura popular. 


Vi El dí­a de la bestia poco después de su estreno, tendrí­a 13 o 14 años. Vinieron algunas amigas a casa porque mis padres tení­an esa llave maestra capaz de abrir muchas puertas, esa llave blanca, de plástico, la llave del Canal + que tan feliz me hací­a, a mí­, que en los cines más cercanos sólo se estrenaban pelí­culas supercomerciales, a mí­, que con 14 querí­a ser directora de cine, que ver El dí­a de la bestia por aquel entonces me divirtió, me incomodó, me voló la cabeza. 


Tras verla, decidí­ alquilar Acción Mutante, claro, y no me he perdido ninguna pelí­cula de Álex de la Iglesia desde entonces. Algunas me han gustado más, otras menos, y ha habido auténticos flechazos como el que tuve con La Comunidad. Pero, sin duda, su estilo -mezcla de friquismo, costumbrismo, terror y comedia- es inconfundible, y sólo por eso, por reconocer a un director con ver únicamente una secuencia, vale la pena. Cuando me enteré de que HBO estrenaba su nueva serie, 30 monedas, busqué en la letra pequeña para ver si su coguionista por excelencia, Jorge Guerricaechevarrí­a, formaba parte de esto (porque, no nos engañemos, es cuando escribe con él cuando mejores son sus pelí­culas). Y sí­, la serie la han escrito juntos, así­ que ya no tuve dudas: tení­a que ver el piloto. 


Si te gusta el estilo del director vasco, si te gusta su humor, te interesan sus obsesiones y eres de las que caza referentes al vuelo, vas a pasarlo francamente bien en la hora y media que dura el piloto de 30 monedas. Referencias a David Cronenberg, a Alien, a El exorcista, entre tantas otras que se me escapan, junto a las tradiciones de un pueblo difuminadas por un filtro de terror, donde cada cerdo que cuelga en el matadero parece querer rendir homenaje a las ví­sceras del cine de serie B. 


Eduard Fernández se pone en la piel de un cura exconvicto que parece sacado de una pelí­cula de acción de los 80, y se nota que se divierte con su personaje, un exorcista que intenta volverse descreí­do, pero quizá el diablo no lo deja. Carmen Machi también disfruta con su monstruoso papel, una mujer que vive el dolor de la muerte de su hijo, pero que tal vez gracias a un trato con las fuerzas del mal pueda recuperar parte de lo creí­a perdido. El alcalde, casado con la rica del pueblo, una pija autoritaria interpretada por la gran Macarena Gómez, es un bobalicón, consciente de la importancia de los likes en Instagram en cuanto a polí­tica se refiere. Le da vida Miguel Ángel Silvestre, cuya vis cómica me ha sorprendido. Para más inri, el pobre se dejará llevar por la calle de la amargura por una veterinaria con aires de agente del FBI de una pelí­cula estadounidense, Megan Montaner, que es quien carga con el avance de la trama. La interpretación de Javier Bódalo merece mención aparte, con su dosis justa de terror, humor, verdad y ternura. 


Hay algunas incongruencias en el guion, ya las descubriréis, pero, de momento, parecen importar poco porque mientras devoras el capí­tulo las tramas avanzan con tal agilidad que es imposible dejarse vencer por la cabezadita que te sobreviene al final del dí­a, y la serie es tan divertida que apenas da tiempo a preguntarse si estos vací­os tendrán respuesta en los próximos capí­tulos. Yo, sin duda, después del piloto he decidido quedarme en Pedraza, el pueblo de Segovia donde transcurre la serie, porque tengo muchí­simas ganas de pasármelo bien. 

Elisa Ferrer (L'Alcúdia de Crespins, València, 1983) es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Valencia y diplomada en guion cinematográfico y televisivo por la ECAM. Obtuvo el Premio Tusquets en 2019 con su primera novela, 'Temporada de avispas'. También es autora (2014) de un ensayo sobre 'The Royal Tennenbaums', de Wes Anderson

Versión imprimir