Malas condiciones laborales
Las ayudas públicas o privadas para paliar las situaciones de los artistas más desfavorecidos se quedan muy cortas en el caso de Andalucía. Solo el 55% de los artistas de teatro percibieron alguna prestación en los últimos años, porcentaje que aún es inferior en el audiovisual (47%) y la danza (37%). Se beneficiaron de algún tipo de ayuda de la Fundación AISGE el 8% de los profesionales andaluces, una cifra muy superior a la de quienes recibieron el respaldo de los servicios sociales públicos (menos del 3%).
Pero la vida laboral tampoco resulta sencilla para aquellos que sí tienen trabajo. El 18% de los encuestados admite trabajar habitualmente sin contrato en esta región. Y ni siquiera se cumplen los salarios de convenio, puesto que el 43% cobra por debajo de esos baremos, los cuales son obligatorios. Al menos, en teoría. Cobrar por debajo de lo estipulado en convenio es frecuentísimo en el mundo del doblaje andaluz (80% de casos) y en el del teatro (55%).
La línea de la pobreza
Si nos ceñimos únicamente a los ingresos obtenidos por el ejercicio de la profesión artística, el 80% de los artistas se sitúan por debajo de la línea de la pobreza (frente al 58% de Cataluña, el 68 en la Comunidad de Madrid, el 70 de la Comunidad Valencianas). Este porcentaje engloba a los que no obtuvieron ningún ingreso en absoluto o a los que, habiendo trabajado “en lo suyo”, no llegaron a superar los 6.000 euros anuales (500 euros al mes de media). La proporción de artistas por debajo de la línea de la pobreza asciende todavía más, hasta un doloroso 84%, si nos fijamos en el sector teatral.
Además de ese 80% mencionado, otro 9% del total de artistas se sitúan en la franja de la “situación precaria”, con ingresos medios de 500 a 1.000 euros al mes. Es decir: solo superan la condición de mileuristas (un adjetivo antes peyorativo y hoy aceptado casi como la más halagüeña de las situaciones posibles) el 11% restante. Quienes gozan de una posición menos apurada son los profesionales del doblaje: la cuarta parte percibe más de 1.000 euros al mes.
Si consideramos el total de los ingresos (tanto los derivados de la profesión artística como los obtenidos mediante otras ocupaciones), se considera pobres al 46% de los artistas encuestados y “en precario” a otro 28%. Solo la cuarta parte (26%) de los intérpretes andaluces disfrutan de una cierta holgura económica, entendiendo como tal un mínimo de 1.200 euros de ingresos totales al mes. Existe un 5% de artistas en la cúspide: aquellos que perciben más de 6.000 euros mensuales.