twitter instagram facebook
Versión imprimir
04-09-2023

#LeerSientaDeCine

Una delicada y dulce aventura de Charo Pita

Cuentacuentos y actriz, la gallega recorre en ‘Del cacao al chocolate’ los mitos y leyendas de este delicioso producto originario de América

ANTONIO ROJAS (@mapadeutopias)

Ahora mismo podemos decidir consumirlo de las más diferentes formas y sabores, aunque siempre erigido en exquisitez: a la taza, bombón, tableta, mousse, trufa, fondant, praliné, huevo de Pascua, tarta… Y aunque desde hace muchísimo tiempo forma parte inseparable de nuestra vida cotidiana y nuestros hábitos culinarios, no hay que olvidar que el chocolate no siempre fue un producto accesible a toda la población, como ocurre en la actualidad. De hecho, el fruto del que procede, el cacao, sirvió como símbolo de poder y moneda de cambio en tiempos precolombinos.


Para conocer el origen de este delicioso alimento, la actriz, escritora y cuentacuentos Charo Pita (A Coruña, 1966) sugiere emprender una sabrosa aventura a través del tiempo y la geografía, rellena (nunca mejor dicho) de mitos, leyendas, historias y anécdotas. Porque en eso consiste Del cacao al chocolate, el más reciente libro de la gallega, un viaje a unos orígenes que permanecen ocultos o envueltos en la bruma del pasado. A una leyenda que habla de la selva del Amazonas, en un tiempo impreciso, y de un árbol muy frágil que necesitó de la generosidad, el cobijo y la protección de otros más fuertes y robustos para desarrollarse y entregar al mundo unas semillas amargas (el nombre, cacao, alude a su amargor) que posteriormente darían lugar a maravillosos manjares.


La autora nos introduce en bellos aunque crueles relatos mayas para hablar de una bebida de la noche de los tiempos y que fue alimento de los dioses, unos aztecas o mexicas, otros toltecas. Un elixir al que se otorgaban propiedades mágicas, virtudes medicinales e, incluso, el poder de resucitar a los muertos.


Y en esas llegaron los conquistadores, quienes, además de entregar a los Reyes Católicos las nuevas tierras descubiertas, enviaron a Europa aquellos frutos fantásticos y las recetas con las que prepararlos. El devenir entonces del chocolate, que proviene de la palabra náhuatl xocoatl, fue la demostración de que todo lo que existe, cada individuo, época o cultura –y el chocolate es tal–, es el resultado de la trashumancia y el mestizaje. Y la prueba de que los grandes momentos en la historia de la humanidad surgen a veces de grandes hazañas, pero también de casualidades y, sobre todo, pequeños gestos.


A partir de su arraigo en el Viejo Continente, y gracias sobre todo a los órdenes monásticas (algunas de las cuales aún siguen preparando y comercializando chocolate), su popularidad no hizo más que crecer y crecer. Si en España se convirtió en una obsesión nacional de la que hablaron célebres viajeros extranjeros, como Richard Ford o Theóphile Gautier, en cortes como la francesa triunfó rotundamente: la adicción de María Teresa de Austria, esposa de Luis XIV, fue legendaria.


Tanta gloria y no menor fama vincularon la bebida a la sensualidad, las pasiones o el libertinaje, pero también a la brujería, el misterio o la oscuridad. ¿Está el chocolate detrás del hechizo de Carlos II? El periplo continúa por los siglos XVIII y XIX, momento en que se produjo el boom, cuando la elaboración dejó de ser artesanal para convertirse en industrial. Ahí surgen la primera tableta, fabricada en Turín en 1778; la mezcla con leche en lugar de agua, una ocurrencia británica, o la irrupción en escena de nombres tan ilustres como los de Henri Nestlé o Rudolph Lindt (¿a que esos apellidos les suenan?).


Y todo ello, sin obviar la cara amarga de la moneda. De igual manera que en sus raíces míticas se halla maldad, también hoy la crueldad acompaña un sistema de producción que enmascara no pocas veces la explotación infantil o la destrucción medioambiental. Una aromática golosina cuyo cultivo oculta el sufrimiento de los más débiles y vulnerables.


Si algo tiene el libro de esta amante de la palabra en todas sus posibilidades, y que ha recorrido en las últimas dos décadas medio mundo dando vida a relatos de tradición oral y de creación propia, es que no resulta en ningún momento empalagoso y sí muy placentero. A ello contribuyen también las tentadoras ilustraciones de Fernando Vázquez. ¿Hace un chocolatito?


‘Del cacao al chocolate (mitos y leyendas)’ (Libros de las Malas Compañías, 2022).  80 páginas, 20,50 euros




Versión imprimir

Contenidos Relacionados