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19-01-2026

#LeerSientaDeCine

 

Las recetas del legendario Michael Caine para ser feliz

 

El popular actor británico nos regala con 'No mires atrás, tropezarás' una guí­a tremendamente optimista de una vida bien vivida, en la que repasa pelí­culas, amigos y los aspectos más interesantes de su biografí­a

ANTONIO ROJAS (@mapadeutopias)

Con más de 150 pelí­culas en su haber, dos Óscar (Hannah y sus hermanas y Las normas de la casa de la sidra), algunas nominaciones más de la Academia y otros muchos premios y reconocimientos, el legendario actor británico Michael Caine (Londres, 1933) puso fin a su carrera interpretativa en 2023 cuando compartió reparto con otra leyenda de la gran pantalla, Glenda Jackson, en La gran escapada, de Bernard Jordan. Desde entonces se ha dedicado a la familia, las aficiones (cocina, jardinerí­a, música…) y su faceta narrativa. El año del adiós al cine publicó su primera novela de suspense, Deadly Game (aunque ya en 2018 habí­a puesto en circulación sus memorias, Blowing the Bloody Doors Off), y anuncia alguna más.

 

El caso es que Caine, que el próximo 14 de marzo cumplirá 93 años, se mantiene muy activo y tremendamente optimista, desplegando esa amplia y peculiar sonrisa, como si cada dí­a diera gracias por seguir existiendo y por todo lo que ha recibido a lo largo de casi un siglo de vida. Y prueba de ello es el libro No mires atrás, tropezarás, que recoge una extensa conversación con su amigo Matthew D'Ancona, a partir de entrevistas realizadas a lo largo de 2023 y 2024.

 

Estas entretenidí­simas charlas pueden leerse como un recorrido por su biografí­a personal y artí­stica, pero también como una guí­a vital, una especie de manual de autoayuda que aporta infinidad de consejos, sugerencias y lecciones. Una circunstancia muy a tener en cuenta, en vista de que quien los pronuncia ha sido un hombre de enorme éxito y con orí­genes proletarios: hijo de un mozo de mercado y una limpiadora, con una infancia marcada por sus raí­ces obreras y por la Segunda Guerra Mundial, que le sorprendió de niño y durante la que fue evacuado.

 

A través de sus respuestas es posible seguir casi por completo su carrera profesional -por qué eligió las pelí­culas en las que actúa y qué actores, directores y cintas figuran entre sus preferidos-, así­ como conocer de primerí­sima mano fantásticas anécdotas con personajes mí­ticos como Peter O'Toole, Laurence Olivier, Bob Hoskins, Woody Allen, Sean Connery o Quincy Jones, al que llama "gemelo cósmico" (nacieron a la misma hora del mismo dí­a del mismo año: toda una coincidencia).

 

Pero que nadie piense que todo fue coser y cantar. Lo de llegar y besar el santo a partir de su papel del teniente Gonville Bromhead en Zulú (1964), que le abrió definitivamente las puertas de la fama y lo puso en el sendero de estrella cinematográfica, vino precedido de años de desengaños y rechazos: "Hice casi mil audiciones antes de cumplir los treinta. Interpreté docenas de papeles en compañí­as de repertorio e hice más papeles con solo una sola lí­nea de diálogo en televisión de los que puedo recordar", rememora quien afirma que es feliz y nada nostálgico, porque procura mirar al futuro sin anclarse al pasado.

 

Orgulloso de su inconfundible acento cockney, Caine se agarra a la suerte y el azar, se proclama un hombre muy feliz, afirma ser creyente, recuerda a sus mentores (una profesora, miss Linton, y un reverendo metodista, Jimmy Butterworth), reivindica la resistencia y la perseverancia, se declara seguidor del Chelsea y aficionado al crí­quet y deja una relación de lo que a su juicio es fundamental en la vida y, por tanto, hay que cuidar con cariño y esmero: trabajo, diversión, amor, familia y amigos.

 

No olvida tampoco a quienes desde la pantalla despertaron su deseo de convertirse en actor (Humphrey Bogart, Leslie Howard o Marlon Brandon) en un tiempo en que las pelí­culas le parecí­an mágicas y le hací­an pensar y creer que podí­a llegar a estrella, como así­ acabó sucediendo. Manifiesta su deseo de que lo que transmite con tanta convicción sirva como lecciones para futuros actores y aprendizaje para el resto, y de ahí­ que nos deje una auténtica colección de sentencias de alguien con los pies en el suelo: "Solo tú eres dueño de elegir tus sueños". "La suerte solo funciona cuando estás preparado para aprovecharla". "Siempre hay mucho sudor detrás del brillo de las estrellas". "Hay que ser fiel a tu procedencia y a tu identidad". "No hay nada más trágico que las oportunidades perdidas y las capacidades desperdiciadas". "La vida a menudo te depara cosas que nunca podrí­as imaginar". "La creatividad y el trabajo artí­stico implican siempre colaboración". Que cada cual escoja la que mejor se adapte a su fines.

 

'No mires atrás, tropezarás. Mi guí­a de vida' (Erasmus Ediciones, noviembre de 2025). 232 páginas, 23,95 euros



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