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08-06-2023

#LeerSientaDeCine

 

Patrícia Font sale ilesa de un (loquísimo) jaleo padre

 

La narradora y dramaturga barcelonesa exprime todos los recursos narrativos en ‘Plagio’, una novela con trazas de guion, entrevista o retransmisión radiofónica, y con tramas y personajes desdoblados

ANTONIO ROJAS (@mapadeutopias)

Así, a bote pronto, podríamos decir que Plagio, la nueva novela de la escritora y periodista catalana Patrícia Font (Barcelona, 1972), trata sobre un chico, Germán García, segundón de un director de una sala teatral barcelonesa, que un buen día decide robar una obra dramática para ganar un premio, adjudicándose sin nigún pudor esa autoría porque está convencido de que, si logra ser un hombre reconocido, podrá marcharse del trabajo y pasarle por la cara ese éxito a su jefe, el director. También podemos afinar el resumen afirmando que se trata de un libro ambientado en el teatro. Pero quizá el mejor titular es el que nos proporciona uno de sus personajes casi al final del volumen: la historia es un jaleo padre.

 

En realidad, Plagio es todo eso y mucho más. La autora se adentra en un berenjenal narrativo del que sale airosa y sin ningún rasguño, lo que no ha debido de resultarle nada fácil, dados los muchos riesgos de pasarse de frenada en la experimentación. Explora las múltiples posibilidades de un género que, por mucho que insistan una y otra vez en dar por muerto, sigue ofreciendo infinitas opciones a sus cultivadores. Y que no decaiga.

 

Patrícia Font se aventura a tumba abierta y exprime las posibilidades de la novela, dando cabida a otros subgéneros (entrevista, guion, retransmisión radiofónica…) o, sencillamente, sirviéndose de las tan académicas notas a pie de página para brindar, en algunos pasajes, un desdoblamiento del relato. De esta forma, el lector se ve obligado a leer, casi de forma simultánea, dos textos que transitan paralelos y acaban confluyendo para enriquecer la narración.

 

Plagio es, además, una obra que se va construyendo a medida que se escribe, puesto que su autora se sitúa dentro y fuera de ella, a un tiempo escritora y personaje. Y porque, incluso, alguno de sus protagonistas también participa en su redacción. Escritura a cuatro manos. Así que, otra vez, el lector ha de mostrarse atento para no extraviarse en los distintos planos: hay personas que son personajes y personajes que acaban por ser personas. Lo dicho, un bendito jaleo padre.

 

Y luego está lo autorreferencial, la autoficción, esa fórmula tan de moda y de la que con cierta frecuencia denunciamos sus abusos. La narradora barcelonesa parece emplearla aquí como divertimento, más como un juego literario con el que entretener al lector y no tanto como un fin en sí mismo. Por eso introduce diferentes aspectos de su biografía (ocupaciones laborales, obras literarias…) en una marmita, como si fueran ingredientes de una pócima, y los va removiendo y repartiendo entre los diferentes personajes.

 

De esta manera, la primera novela de la propia autora, Inundación, se convierte aquí en el esbozo de un relato que escribe Germán García y que supuestamente plagiará un compañero de taller de escritura, Matías Zambrano, con el título de Flotación. Matías alcanzará la gloria al conseguir que su obra robada se adapte como serie televisiva, mientras que Germán ha de quedarse lamiéndose las heridas e inmerso en la frustración. Y también hace su presencia la obra de teatro 111bis, cuyo estreno se vio malogrado por aquel partido de Champions que enfrentaba a Barcelona y Chelsea y que se saldó con un gol de Iniesta que catapultó a los culés a la final (que luego ganarían).

 

Plagio, por último, es también una novela que habla de copias y originales (¿Continúa siendo original el original si era peor que la copia?). Del éxito y el fracaso (El éxito de uno es el fracaso de otro). De realidad y ficción. De verdad y mentira. Del reconocimiento público y el anonimato. Del ser y el no ser (¿Qué es lo que no es?). De la trascendencia de un modo sartriano (La única manera de trascender al paso del tiempo es la invención). Y, sobre todo, del poder, como consecuencia y no como causa. Como fruto de la frustración y el fracaso, y no del éxito.

 

Y por si el jaleo no resultase padre, todo acaba con un final de lo más desconcertante. ¿Más que la propia novela en sí? Que cada cual decida por sí mismo.

 

 

‘Plagio’ (Editorial Barrett, marzo de 2023). 200 páginas, 18,90 euros (eBook, 9,12 euros).

 

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