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24-02-2022

#LeerSientaDeCine

 

Cuando el cine es algo más que una afición

 

Noemi Guillermo despliega en 'Prefiero M y otras pasiones cinéfilas' un contagioso y muy documentado amor por el séptimo arte

 

ANTONIO ROJAS (@mapadeutopias)

Quizá haya llegado el momento de rendir el homenaje que se merece al Cinexin, aquel proyector de juguete que alimentó la imaginación de miles de niños en los años 70 y 80. ¿Cuántos pequeñajos no sintieron nacer su afición por las imágenes en movimiento gracias a ese aparato de plástico duro que funcionaba con pilas gordas y que hoy solo se puede encontrar en rastros, portales de subastas o las aplicaciones de compraventa de segunda mano?

 

La propia Noemi Guillermo, quien además de dermatóloga y filóloga escribe desde hace muchos años de cine, confiesa que el origen de su amor por el séptimo arte proviene de aquellas proyecciones infantiles que tení­an por protagonistas al Pato Donald, los Pitufos, Popeye o Mickey Mouse. Eran las tardes en que el salón de su casa se convertí­a en improvisado cineclub para las amiguitas del cole.

 

Aquella jovencita de entonces, nacida en Reus en 1980, es hoy una reputada crí­tica, firmante del libro Mabuse. El eterno retorno y colaboradora habitual de la editorial Notorius. Precisamente, algunos de los textos publicados en el sello que dirigen Guillermo Balmori y Enrique Alegrete se han reunido en el volumen que nos ocupa: Prefiero M y otras pasiones cinéfilas.

 

A lo largo de sus 15 capí­tulos, la autora expone los abundantes y enciclopédicos conocimientos adquiridos sobre directores como Fritz Lang, Ernst Lubitsch, William Wyler, Ingmar Bergman o José Luis Garci, pero sobre todo despliega un desbordante y contagioso entusiasmo por sus creaciones fí­lmicas. Ella misma proclama que el cine es emoción y que las pelí­culas, además de alimentar la imaginación y estimular las neuronas, deben sacudirnos internamente, removernos las entrañas. Y es lo que ella se ha propuesto con los lectores, a los que lentamente va inoculando el maravilloso veneno de la cinefilia.

 

Cada apartado se desarrolla como una breve monografí­a sobre una cinta. Pequeños ensayos en los que la autora detalla el argumento, contextualiza el largometraje en su época y en la filmografí­a del realizador, relata los entresijos del rodaje, las particularidades de actores y actrices y, por encima de todo, deja al descubierto las razones por las que ella siente devoción por cada tí­tulo. No se esconde a la hora de expresar sus preferencias, que razona con vehemencia persuasiva: al lector le llega que confluyen siempre motivos de peso, no meros caprichos.

 

Noemi nos convence, por ejemplo de que M, el vampiro de Dí¼sseldorf  encapsula al Fritz Lang más monumental, inspirado e irrepetible. Nos aboca a creer que Tú y yo, de Leo McCarey, es una pieza de excepcional belleza, serena y a un tiempo pasional. Nos hace partí­cipes de su parecer sobre 10, Calle Frederick, de Philip Dunne, "verdadera joya". O nos contagia su visión de Lost in Translation, de Sofí­a Coppola, como pelí­cula de culto y una de las mejores cintas del siglo XXI.

 

Mención aparte merecen los dos capí­tulos finales, consagrados a José Luis Garci, al que le une una gran amistad y sobre cuya producción regala encendidos elogios y entusiastas comentarios. De You're the One. Una historia de entonces subraya esa frescura que no languidece con los años, al tiempo que ensalza un guion redondo y no menos parabienes para la fotografí­a, música, realización y, claro, el cuadro de intérpretes. En cuanto a El crack cero -en el que ella misma tuvo un pequeñí­simo papel- dice que es la mejor representante de esa trilogí­a garciana, "un clásico instantáneo".

 

Compartamos o no sus opiniones, Noemi Guillermo logra transmitirnos sus pasiones cinéfilas y animarnos a que reemplacemos la lectura por una buena ración del mejor cine posible. Y si es sobre pantalla grande, mejor.

'Prefiero M y otras pasiones cinéfilas' (Reino de Cordelia, 2021). 144 páginas, 14,95 euros




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