twitter instagram facebook
Versión imprimir
16-03-2020

Tres grandes cortos de marzo

Por ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS



‘Todo el mundo se parece de lejos’

EL LADO ROTO DEL AMOR


Este romántico y desesperado corto de Rafa de los Arcos tuvo su presentación en la sección Punto de Encuentro - La Noche del Corto Español de la Seminci. Después fue aplaudido en el certamen de Aguilar de Campoo (Palencia), donde la excelente protagonista, Bruna Cusí, obtuvo el galardón de actriz.

   Celia (Bruna Cusí) ha vuelto al barrio. Sigue sin saber muy bien cómo ha llegado hasta allí, qué ha ocurrido para que todo se haya ido a la mierda en tan poco tiempo. Intentando agarrarse a algo, busca a la desesperada la manera de recuperar su vida perdida.

   Con el Goya a la mejor actriz revelación por Verano 1993 (Carla Simón), la barcelonesa Bruna Cusí también ha destacado en otras películas como Incierta gloria (Agustí Villaronga) o Ardara (Raimon Fransoy y Xavier Puig). “Aunque a veces las escondamos, todos estamos expuestos a esas pequeñas desgracias cotidianas que nos afectan más de lo que quisiéramos. Eso es lo que le pasa a Bruna en Todo el mundo se parece de lejos”, comenta el director sobre una intérprete a la que veremos junto a Javier Gutiérrez y Mario Casas en Hogar (David y Àlex Pastor). 

   El exnovio de Celia/Bruna Cusí es Pep Ambròs, a quien conocemos de los filmes El olivo (Iciar Bollain) o Blue Rai (Pedro B. Abreu) y las series Matadero, Hache o Cuéntame.  

   “Es difícil hallar un sentido a lo que haces mientras ruedas. Solo cuando el público ve tu corto y, con suerte, lo aplaude, las cosas comienzan a estar en su sitio”, explica Rafa de los Arcos. Es autor de los cortos Uruguay 2030, El baile maldito y Everest, así como de los documentales Dos platos y un micro, 30 años de cultura hip hop en España y El equipo de mi barrio

   Nos conmueve profundamente esta hermosa balada sobre el amor no correspondido, sobre los cristales rotos de lo que nos afecta en lo profundo del corazón y nos hace llorar hasta el final de las lágrimas. La cámara descansa sobre el rostro de Bruna Cusí, sobre sus gestos, sobre sus sonrisas tristes y su impaciencia agónica para saber si todavía hay una posibilidad de que sea querida. Nos encontramos con el esplendor de una gran actriz y el talento de un director con cosas importantes que decir.



'Luz verde' 

RADIOGRAFÍA DE CORRUPTOS


Los certámenes de Jerez, Almería o el Cortogenial de Puente Genil (en el que conquistó el premio del público) han disfrutado de este gran filme político de Juanma Díaz Lima. Su acción oscila potentemente entre la comedia y el drama y se beneficia del duelo interpretativo entre Manolo Solo y Cristina Alcázar.

   En una mesa de poder se reúnen tres importantes concejales de una capital provincial con un joven empresario. El negocio está servido. Solo falta consensuar un asunto para que procedan a dar luz verde al proyecto.

   Conocemos a Manolo Solo (Rafael, uno de los tres concejales) de su aldabonazo con Tarde para la ira (Raúl Arévalo), por la que obtuvo el Goya. Pero pueblan también su currículum reciente La sombra de la ley (Dani de la Torre) y las producciones de Movistar+ La zona o La peste. En muy poco tiempo va a regresar a la pantalla con 30 monedas, una serie de Álex de la Iglesia

   “Me lo pasé bomba sentada a una mesa con Manolo, Pepo Oliva y Guillermo Amaya”, dice la actriz Cristina Alcázar (concejala), con papeles de relevancia en televisión gracias a Gym Tony, Amar es para siempre Cuéntame.  

   El tercer concejal es Pepo Oliva, conocido por las cintas Impávido (Carlos Therón) o Las ovejas no pierden el tren (Álvaro Fernández Armero) y las series Allí abajo, La catedral del mar y Señoras del (h)AMPA. Completan el elenco Guillermo Amaya, Juan Olivares y Pilar Manso.

   “Luz verde, del que estoy muy satisfecho, será el último jalón en el formato del cortometraje antes de hacer mi ópera prima”, afirma el algecireño Juanma Díaz, autor de los premiados Desenfocado y El traje de Superman. 

   Nos deja literalmente apabullados este fantástico trabajo que destapa con enorme gracia y descaro el cambalache habitual de unos políticos corruptos que se encuentran con la horma de su zapato en la figura de una concejala honrada, algo que no pueden entender. Imponentes resultan los trabajos de Manolo Solo y Cristina Alcázar. Aquí demuestran la enorme talla de intérpretes que poseen.



‘A little taste’ 

SUSTO INESPERADO


Nos impacta e interesa este corto de genuino terror de Víctor Català, presentado en el Festival de Sitges y con galardones en los certámenes Cortogenial y Algeciras Fantástika. A Little taste se rodó en febrero de 2019 en Canyamars (Barcelona). Una niña (Ayla López) huye desorientada por el bosque. Algo parece acecharla de modo amenazante. Al llegar a un claro se encuentra con otra niña (Zoe Arnao) que está jugando sola en un balancín...

   “Preparamos muy bien el rodaje con Ayla, Zoe y Miko, y eso contribuyó a la fluidez en el trabajo de filmación”, relata el director. Zoe Arnao estrenará este mismo año Las niñas (Pilar Palomero), donde compartirá cartel con Natalia de Molina

   Hay un tercer personaje en A little taste, el padre del personaje de Zoe Arnao, al cual interpreta Miko Jarry. A este actor le avalan en cine Marsella (Belén Macías) y El hombre de las mil caras (Alberto Rodríguez), mientras que en televisión sobresalen sus papeles para La peste y El Ministerio del Tiempo (en la piel de Adolf Hitler).

   “Siempre me ha gustado el cine de género, y por eso escribí con Carlos C. Tomé el guion de este corto, del que pretendemos que sea el preámbulo de un futuro largometraje”, cuenta Víctor Català. En 2016 fue autor del corto Matapasiones. También ha rodado el teaser de un proyecto de película, una road movie titulada Sympathy for killers. “Rodar una película de terror es una experiencia apasionante. No tuvimos mucho dinero, pero cuidamos al máximo todos los detalles, tanto de dirección como de guion, fotografía, producción, diseño…”, señala.

   En los escasos y trepidantes minutos de A little taste asistimos con tensión e inquietud la huida desesperada de una niña para llegar a cierto remanso de paz cuando vemos cómo juega con otra muchacha pequeña en un claro del bosque. Català aprovecha esa pausa para sacudirnos con un final terrorífico y siniestramente gracioso. Siempre estamos dispuestos a ver buen cine de terror, como el que consigue ofrecernos esta historia.

Versión imprimir

Contenidos Relacionados