Los estrenos del 11 de septiembre
‘Un mundo normal’
EL ÚLTIMO HOMENAJE
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Presentada con éxito en el reciente Festival de Málaga, la nueva película de Achero Mañas oscila con armonía entre el drama y la comedia, a modo de road movie con las magníficas interpretaciones de Ernesto Alterio y la debutante Gala Amyach (hija del director). Un mundo normal es una producción de Tornasol y Last Will Producciones Cinematográficas A.I.E que se rodó entre Madrid y Valencia.
Ernesto (Ernesto Alterio), un director de teatro excéntrico y rebelde, recibe la noticia de la muerte de su madre. De camino al cementerio roba el ataúd para lanzar el cadáver al mar, pues la mujer le había expresado ese deseo. Su hija Cloe (Gala Amyach), cansada de sus locuras, le acompaña con la intención de que cambie de idea. En el viaje descubrirá que su padre no es ningún loco y que uno debe ser fiel a sí mismo, aunque a veces ello suponga ir en contra de la opinión de la mayoría.
“Ernesto es un hombre de fuertes convicciones que en realidad son una coraza para esconder su fragilidad emocional”, señala Alterio. Últimamente le hemos visto en las películas La sombra de la ley (Dani de la Torre), Lo dejo cuando quiera (Carlos Therón), Ventajas de viajar en tren (Aritz Moreno) o Te quiero, imbécil (Laura Mañá), así como en la serie Narcos: México.
Gala Amyach se ha formado como actriz en Estados Unidos y en el Estudio Corazza de Madrid. “Fue difícil rodar con mi hija, y además teniendo un personaje protagónico, pero desde los ensayos me di cuenta de que la cosa iba muy bien, que sintonizaba perfectamente con Ernesto. Ha sido una experiencia maravillosa”, resume el director Achero Mañas. Destacamos también a la veterana Magüi Mira, que encarna en la ficción a la madre de Alterio. Intervino recientemente en las obras La anarquista y La culpa (David Mamet). “Carolina, mi personaje, es una actriz teatral que nunca fue amiga de reglas o convenciones. Por eso le hace prometer a Ernesto que, cuando ella fallezca, no permitirá su entierro o incineración, sino que cumplirá con tirarla al mar en Altea. Ese es su pueblo”, revela Mira.
El hermano de Ernesto en la cinta es el alicantino Pau Durà, quien aparece en las series Hache (Netflix) y La fossa (TV 3), además de ser director del largometraje Formentera Lady. El elenco cuenta con la colaboración de Ruth Díaz, que interpreta a la esposa de Ernesto. “Mi personaje es el que pone orden en el caos familiar. Cree que debe alejarse de su marido por un tiempo, pero tras el fallecimiento de su suegra va comprendiendo que ella es más necesaria que nunca”, explica Díaz. La actriz fue premiada en el Festival de Venecia por Tarde para la ira (Raúl Arévalo) y después intervino en los filmes Sordo (Alfonso Cortés-Cavanillas) o Adiós (Paco Cabezas), mientras que en televisión ha pasado por Vis a vis y El pueblo.
La fidelidad a uno mismo
“La película habla de lo singular de cada persona, de ser fieles o no a nosotros mismos, de los vínculos familiares y de la muerte que los separa. Pero es sobre todo un homenaje a mi madre, que me ha traído a este mundo y me ha dado el amor y el apoyo necesarios para resistir en el camino”, explica Achero Mañas. Con El Bola ganó los Goyas de mejor película y dirección novel, para más tarde alumbrar Noviembre y Todo lo que tú quieras. Como actor destacó en películas como El rey del río (Manuel Gutiérrez Aragón) o La ley de la frontera (Adolfo Aristarain).
“Quería retratar, en tono de comedia negra y también de drama, el dilema de un hombre que debe actuar, por sus circunstancias tan especiales, fuera de la ley y en contra de la opinión de su entorno. Es un hombre convertido en Quijote por el destino, que actúa llevado por la pasión”, describe Mañas. Su firma figura también en los cortos Metro, Cazadores (Premio Goya en 1998) y Paraísos artificiales.
Un mundo normal consigue plasmar una de las más hermosas relaciones entre padre e hija que hemos visto en el cine de los últimos años. Son dos seres perdidos que se necesitan, se apoyan y se echan la bronca si hace falta, dos seres a los que Achero Mañas sabe darles mucha verdad. Resulta imponente el trabajo de Ernesto Alterio, con esa facilidad que tiene para pasar de un registro dramático a uno cómico con un simple gesto o una frase. A su lado, Gala Amyach derrocha energía y encanto, quizás con opciones de posicionarse ya en la carrera por las nominaciones al Goya de mejor actriz revelación. Los espectadores lo pasarán bien con esta road movie que viajará directamente a sus corazones.




