Los estrenos del 16 de mayo
'El instinto'
TERROR CAMPESTRE
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Nos deja sin resuello este thriller claustrofóbico y terrorífico, debut de Juan Albarracín en el largometraje, que acumula premios en el Festival de Albacete (Abycine), en el TerrorMolins (Barcelona) y en el Buenos Aires Rojo Sangre (Argentina). Rodado en las localidades murcianas de Bullas, Molina de Segura y Lorca (ciudad del director), El instinto lo han producido Horizon Media, Twin Freaks Studio, Trilita Films y Pópulos Films. Cuenta con tres excelentes protagonistas: Javier Pereira, Eva Llorach y Fernando Cayo, galardonado por su actuación en el certamen bonaerense.
Abel, un brillante arquitecto, padece agorafobia y lleva tres años aislado en la montaña, es incapaz de poner un pie en la calle. Sonia, su expareja y socia del estudio donde trabaja, le necesita sanado: pronto hay que presentar en Barcelona un proyecto muy importante. José, adiestrador de perros, se ofrece a corregir su problema. Lo que parece una salvación se convertirá en un experimento de José para ir transformando al humano en su perro de caza.
"El instinto da lo que promete: tensión en toda regla. Juan [Albarracín], que es jovencísimo [24 años] y capaz, dirige su ópera prima con mucha precisión y originalidad", elogia Javier Pereira, que borda a Abel en esta historia. El actor ganó el Goya al actor revelación en 2014 gracias a Stockholm (Rodrigo Sorogoyen) y estuvo nominado al trofeo de la Academia en 2017 por Que Dios nos perdone (de Sorogoyen). Más recientemente, Pereira nos ha encandilado en los filmes El escuezo (Augusto Sinay), La niña de la cabra (Ana Asensio) y en las series Sagrada familia, 4 estrellas y Mamen Mayo.
El papel de Sonia le corresponde a Eva Llorach, que se alzó con el Goya a la actriz revelación en 2019 por Quién te cantará (Carlos Vermut). Ha sobresalido también en las cintas Madrid, int. (Juan Cavestany), Jaula (Ignacio Tatay) y Disco, Ibiza, Locomía (Kike Maíllo), además de en las series Los pacientes del doctor García, El cuerpo en llamas y Això no és Suècia.
El tercer protagonista es el vallisoletano Fernando Cayo, que se pone en el pellejo de José. Le hemos admirado en las recientes películas La fortaleza (Chiqui Carabante), Todos los nombres de Dios (Daniel Calparsoro), Padres (José Ángel Bohollo) y La huella del mal (Manuel Ríos San Martín), además de en las series La casa de papel, Asalto al Banco Central y La favorita 1922.
El plantel incluye a Rocío Bernal en el papel de Elisa, a Pepe Villena como padre de Abel/Javier Pereira y Silvia Conesa como la madre, mientras que Nicolás Edo hace de Abel en la infancia.
Tres estrellas entregadas
"De una forma sutil, El instinto es una historia sobre el confinamiento domiciliario que vivimos por la COVID-19. También es un ejercicio de liberación, el de una persona encerrada que pierde la esperanza en el futuro, aunque finalmente vence a sus insistentes demonios. Deja atrás el enclaustramiento", explica el murciano Juan Albarracín. En su haber tiene cortometrajes como Alex, Uno de noviembre, El despertar, Volver al sur y Un pinar salvaje.
A juicio del cineasta, la película "critica el maltrato, la violencia que vemos tan a menudo en el día a día, así como la dinámica del abuso, del que no nos enteramos porque no se denuncia".
Albarracín está muy agradecido a las estrellas que ha conseguido para encabezar El instinto. "Ellos son mis verdaderos padrinos, se implicaron de manera absoluta en el proyecto. Javier, Eva y Fernando tuvieron fe ciega en el proyecto y confiaron en mí pese a que rodamos a toda pastilla después de ensayar durante un intenso mes y medio. Ahí demostraron la profesionalidad a prueba de bomba que atesoran".
Fernando Cayo está que se sale en la cinta. Borda a ese personaje siniestramente simpático y opta por la contención para un rol en el que podría sucumbir al histrionismo. No se queda atrás Javier Pereira, la víctima perfecta del psicópata encarnado por Cayo. Pereira nos hace creer con toda verosimilitud lo que puede ser el grave problema de la agorafobia. A uno y otro los dirige con genio Juan Albarracín, que aprueba con nota alta este examen de thriller extremo. La acción se enmarca en un escenario alegre y campestre que, paradójicamente, resulta muy opresivo.




