Los estrenos del 20 de junio
'Vírgenes'
LIBRES EN TORREMOLINOS
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Divirtió mucho en el Festival de Málaga esta veraniega comedia romántica de Álvaro Díaz Lorenzo sobre unos veinteañeros a finales de los años sesenta dispuestos a estrenarse en el sexo. ¿Cómo? Aprovechando la avalancha de nórdicas en el Torremolinos del boom turístico. Rodada el pasado otoño en Torremolinos, Málaga, Marbella, Mijas, Benalmádena y Fuengirola (población en la que creció el director), Vírgenes es una producción de Spal Films, Vaca Films y Vírgenes la película A.I.E., entre otras compañías. Sus protagonistas son jóvenes estrellas del cine español: Carlos Scholz, Natalia Azahara, César Vicente, Xavi Caudevilla y Cristina Kovani.
Sevilla, 1968. Honorio, Rafa y Vicente están a punto de cumplir los 20 y sueñan con escaparse a Torremolinos, vivir los aires de libertad que allí corren y, sobre todo, poder perder la virginidad con alguna turista sueca. En su cargadísimo Seat 600 emprenden un viaje que pondrá en duda todo lo que creían saber del amor, el sexo y de ellos mismos.
"A Álvaro Díaz Lorenzo le gusta pasarlo bien en los rodajes. Y lo mejor es que hace que nosotros mismos lo pasamos bien mientras trabajamos", comenta Carlos Scholz, que interpreta el papel de Vicente, el único de los tres amigos con novia. Ha destacado este actor en los largometrajes Awareness (Daniel Benmayor), Mi otro John (Paco Arango) y en la serie La vida breve.
César Vicente se encarga de dar vida a Rafa, que no sabe bien qué hacer con su vida. Le hemos visto en la películas Dolor y gloria (Pedro Almodóvar) y las series Amar es para siempre y Asuntos internos. El tercero de los jóvenes colegas es Honorio, a quien pone cara Xavi Caudevilla. A este le conocemos por las producciones televisivas como Los protegidos: A.D.N. y La Moderna. "Álvaro [Díaz Lorenzo] muestra con valentía esa España más libre que representaba Torremolinos y que quería sacudirse toda la represión de entonces", señala el actor.
También importante es el cometido de Natalia Azahara como Carmen, la novia de Vicente/Carlos Scholz. Esta actriz ha triunfado recientemente en el cine con Mikaela (Daniel Calparsoro). Por su parte, Cristina Kovani hace de Ana, que trabaja en un bar playero. Sus últimos filmes han sido Raqa (Gerardo Herrero) y la citada Mikaela.
A Paco Tous (bajo la dirección de Norberto López Amado en la cinta El cuento del lobo) le corresponde el personaje de don Fernando. Antonio Dechent (reciente el estreno de la película de Manuel Huerga Parenostre) se pone aquí en la piel de comisario. Por último, Diego París (en el largometraje de Secun de la Rosa El cover) es Ramiro, el padre de Honorio/Xavi Caudevilla.
Homenaje a la Costa del Sol
"Era necesario hablar de esa época de finales de los sesenta en Torremolinos y en otros lugares donde el turismo extranjero causó una auténtica revolución. Yo no lo conocí, pero sí mis padres, tíos y abuelos, que vivieron aquella vorágine", expone Álvaro Díaz Lorenzo, que tiene en su filmografía las películas Café solo o con ellas, La despedida, Señor, dame paciencia, Los Japón y La lista de los deseos.
En opinión del cineasta, "es muy interesante ver ese mundo libérrimo de Torremolinos desde los ojos de unos muchachos que no han salido del cascarón. Cada encuentro, cada mirada de las chicas playeras, suecas o de otras nacionalidades, eran para ellos un milagro". Díaz Lorenzo es también director del corto televisivo Puteados por el mundo.
Vírgenes pretende que pasemos un rato divertido con las luces y las sombras de aquella época en la Costa del Sol. Y lo consigue con creces. En el tono de comedia hay espacio para momentos dramáticos relacionados con la represión a los homosexuales (cuando la policía decidía no mirar para otro lado ante la pseudolibertad turística). El relato tampoco olvida hablar de los sueños de aquella juventud harta de catecismos y dogmas.
Esta cinta nos da la oportunidad de comprobar el talento de actores tan prometedores como Carlos Scholz, Xavi Caudevilla, Cristina Kovani o César Vicente, mientras que Paco Tous, Antonio Dechent o Diego París nos hacen disfrutar con su ya largo oficio.




