Los estrenos del 27 de septiembre
'Soy Nevenka'
LA SOLEDAD DE LA ACOSADA
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Conmueve esta esperada película de Iciar Bollain (presentada en la sección oficial del Festival de San Sebastián) sobre la primera mujer que consiguió en España una condena a un político por acoso. Con guion de Isa Campo y la propia Bollain e inspirada en el libro de Juan José Millás Hay algo que no es como me dicen, Soy Nevenka se ha rodado este mismo año en distintas localizaciones de Vizcaya y Zamora. Se trata de una producción de Movista Plus+, Kowalski Films, Feelgood Media y Nva Peli AIE que cuenta con una excelente pareja protagonista: Mireia Oriol y Urko Olazabal.
Año 2000. A sus 24 años, Nevenka Fernández, concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada (León), sufre la persecución implacable del alcalde de la ciudad. El hombre hace su voluntad en lo político y lo personal y acosa a la joven en el ámbito profesional y el sentimental. Ella se anima a denunciarle, aunque sabe que pagará muy cara esa decisión: su entorno no la apoya, la sociedad de Ponferrada le da la espalda, se enfrenta al juicio público de los medios de comunicación...
"Mireia y yo tratamos de conocernos antes del rodaje para que la relación tan dura que hay entre nuestros personajes en la película fuera trabajada desde la confianza y el apoyo mutuo en todas las secuencias", explica Urko Olazabal, que da vida al alcalde Ismael Álvarez. El actor ya destacó en el cine de la mano de Iciar Bollain con Maixabel, que le valió el Goya al actor de reparto. Desde entonces ha trabajado en las películas 13 exorcismos (Jacobo Martínez) y Teresa (Paula Ortiz), así como en las series Reina Roja y Mano de hierro.
En la piel de Nevenka, Mireia Oriol confirma la cercanía que hubo con Urko Olazabal. "De esa manera logramos que nuestras actuaciones fueran más creíbles", ha señalado. Hemos admirado a esta actriz en los filmes El pacto (David Victori) y El arte de volver (Pedro Collantes) y en las series Alma, Las del hockey y La mirada de La Fiona.
Es también importante el rol de Ricardo Gómez como novio de Nevenka. El actor ha protagonizado recientemente El sustituto (Óscar Aibar) en cine y La Ruta en televisión. Carlos Serrano (en las series Entre tierras y La ley del mar) es un amigo del alcalde llamado Mario. A Lucía Veiga (de la aplaudida serie Rapa) le corresponde aquí el papel de Charo Velasco. Javier Gálego (de la serie Operación Marea Negra) hace de Daniel, concejal del consistorio ponferradino, mientras que Mercedes del Castillo (en la serie Instinto) encarna a Marisina, otra concejala. Font García (en la miniserie Nos vemos en otra vida) interpreta al abogado Adolfo.
Abuso a la vista de todos
"De la historia de Nevenka me impresiona que el abuso ocurría a la vista de todos. El contexto lo permitía", manifiesta Iciar Bollain. Ha dirigido títulos tan reconocidos como Hola, ¿estás solas?, Flores de otro mundo, Te doy mis ojos (Goya 2004 a la mejor dirección y mejor guion, entre otros), Mataharis, El olivo, La boda de Rosa y Maixabel.
"Nevenka se enfrentó hace 20 años al hombre más poderoso de su ciudad de forma pública y contra la opinión de casi todo su entorno. Fue algo épico. Y aunque ganó la batalla legal, se quedó sola. Aquella sociedad era distinta a la de hoy y le dio la espalda".
Otros títulos firmados por la cineasta son También la lluvia, Katmandú, un espejo en el cielo y Yuli. "Desde el año 2000 se ha avanzado mucho en la denuncia de los acosos. La sociedad ha respondido después de casos como el de Jenny Hermoso y el de La Manada. Sin embargo, Nevenka solo encontró desprecio. E incluso se le llegó a echar la culpa de su acoso", cuenta Bollain, que recibió la visita de Nevenka Fernández en los primeros del rodaje.
Como ya consiguiera hace décadas en Te doy mis ojos, denuncia con vigoroso pulso narrativo la humillación de una mujer por parte de un hombre que se cree con el derecho a hacer lo que le dé la gana. Comprendemos el miedo, las dudas de una chica joven en una pequeña ciudad conservadora acostumbrada a callar los escándalos.
Mireia Oriol brilla con esta interpretación soberbia de una mujer frágil que saca fuerzas para decir la verdad sobre la terrible situación que vive. Y Urko Olazabal logra convencernos en el rol de cacique al que nadie se atreve a contradecir. Y menos, una mujer.




