Los estrenos del 28 de abril
'Un cel de plom' ('Cenizas en el cielo')
LA LUCHA POR LA SUPERVIVENCIA
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Se ha presentado en el BCN Film Fest este drama de supervivencia, debut en el largometraje de Miquel Romans. Se basa en un episodio del libro homónimo de Carme Martí sobre Neus Català, activista antifascista y de la Resistencia francesa. Rodada en catalán, francés y alemán y con localizaciones en Cataluña y Aragón, Un cel de plom es una producción de Principal 2 Films y Comando de Gandulas AIE. La protagoniza Nausicaa Bonnín al frente de un conjuntado reparto.
En 1945, con la liberación de los campos nazis, la joven Neus Català, republicana, regresa a Francia tras permanecer largo tiempo como prisionera de los alemanes. Rememora los hechos vividos solo un año antes, cuando un grupo de mujeres saboteó la fábrica de balas donde trabajaban por obligación de las fuerzas nazis, en Checoslovaquia. Fueron conocidas como el Comando de Gandulas. Pero la verdadera resistencia de Neus Català empieza ahora: es la lucha por la memoria.
“Neus Català era una infatigable luchadora por los derechos de las mujeres, por una sociedad justa, por el verdadero cambio político”, manifiesta Nausicaa Bonnín, que destacó en las películas Tres días con la familia (Mar Coll), Secuestro (Mar Targarona) o Puta y amada (Marc Ferrer). “Me he acercado a Neus con mucho respeto, tratando de empaparme de sus ideas, de su dolor, de su ejemplo maravilloso para el feminismo”, resalta la actriz de las series Servir y proteger, La fossa o Broken Ties, así como del cortometraje La inútil (Belén Funes). Por este último triunfó en la Semana de Cine de Medina del Campo, 2018.
En Un cel de plom encontramos a francesa Rachel Lascar, afincada en España, haciendo de oficial nazi. Últimamente hemos visto a la actriz en Jaula (Ignacio Tatay). También el rol de nazi le corresponde a Daniel Horvath, nacido en Rusia y establecido en Barcelona, quien tiene reciente el estreno de De dar vida a Albert, el marido de Neus/Nausicaa Bonnín, se encarga Roger Batalla. Le avalan las series Madres. Amor y vida, Las chicas del cable y ¡Martita! Iria del Río (en plataformas con Élite o Santo) es Noemí. Natàlia Barrientos (Las del hockey) pone cara a Angela. Laura Conejero (en el filme de Dani de la Orden Loco por ella) es Rosa. Daniel Horvath (oficial nazi), actor ruso residente en Barcelona que estrenó recientemente El frío que quema (Santi Trullenque).
Historia de superación
“Esta es una historia de superación, de ausencias y de lucha por la memoria, una historia de mujeres de acción, soñadoras. Neus murió en abril de 2019, a la edad de 103 años, y esta película es un homenaje a su persona”, comenta Miquel Romans. Es autor de los cortos Khalid, Mauthausen 2030, Omar, Sector Norte y Sirenas de cristal, así como del documental Corrección. Ignasi Aballí. “No es fácil hacer el biopic de alguien tan complejo como Neus Català; en realidad es alguien tan fascinante que hay material para una serie. Pero lo fundamental era mantener la esencia del personaje”, aclara el cineasta, que escribió el guion de Un cel de plom junto a Lydia Zimmermann y Carme Martí (autora del libro homónimo).
Romans quiere recordar, “sobre todo a los más jóvenes, que Neus Català nació en 1915 en Guiamets (Tarragona). Luchó en el campo por la igualdad de salarios de las jornaleras. Defendió a la República en la Guerra Civil y, tras la victoria franquista, se unió en Francia a la Resistencia contra los nazis. Detenida en Limoges, en 1944 acabaron deportartándola al campo de exterminio de mujeres de Ravensbrück. Desde allá fue trasladada al campo de trabajo de Holleischen, donde siguió su lucha combativa”.
Nos quedamos con ganas de saber más sobre esta mujer que siempre defendió la libertad y la justicia en su larga vida y a la que encarna de forma brillante Nausicaa Bonnín. Reviste especial importancia en su biografía ese tiempo a un paso de la muerte que vivió apresada por el ejército alemán. Romans lo plasma con convicción, muestra igualmente el miedo de las demás mujeres, las compañeras de Català/Bonnín, tratadas como ratas en el campo de trabajo de Holleischen (República Checa).
Es vital, lo han explicado Romans y Bonnín, que se conozca la historia de personas como Neus Català. Personas que se opusieron a la barbarie. En ese sentido, Un cel de plom es también muy significativa y necesaria.




