Los estrenos del 4 de agosto
'De perdidos a Río'
AMIGOS Y CAIPIRIí‘AS
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS
Muchas ganas de juerga y de pasarlo muy bien son las armas con las que se presenta en la cartelera esta disparatada comedia de Joaquín Mazón, con guion de Antonio Mercero, Daniel Corpas y Juana Macías a partir de una historia original de Jean Christophe Gra. Rodada en distintas localizaciones de Canarias y de Río de Janeiro, De perdidos a Río es una producción de Pecado Films y La Claqueta PC, entre otras compañías, con un cuarteto protagonista que nos conduce sin fallo hasta la carcajada: Pablo Chiapella, Esther Acebo, Carlos Santos y Fran Perea.
Pedro, Kiko y David, tres amigos en sus treinta y tantos, viajan a Río de Janeiro para recoger el cuerpo sin vida de Mateo, su mejor amigo del instituto, que ha muerto en extrañas circunstancias. Pero nada es lo que parece al llegar a Brasil. Mateo, supuestamente fallecido, ha huido, su casa está patas arriba y su abogada le busca desesperada.
"Películas como De perdidos a Río pueden hacer que la gente vaya más al cine", señala Pablo Chiapella. Aquí da vida a un policía totalmente desubicado de nombre Pedro. El actor es conocidísimo por su personaje de Amador Rivas en La que se avecina y por filmes como Llenos de gracia (Roberto Bueso). Esther Acebo pone cara a una abogada ecologista y anticorrupción en la caótica ciudad del Pan de Azúcar. Tras el fenómeno mundial de La casa de papel la hemos visto en la serie Operación Marea Negra y la cinta de terror Jaula (Ignacio Tatay).
Galardonado en 2017 con el Goya al mejor actor revelación por El hombre de las mil caras (Alberto Rodríguez), encontramos a Carlos Santos haciendo de Kiko, padre de dos hijas y poquito sentido común. Ha destacado últimamente en las películas El test (Dani de la Orden), Todos lo hacen (Martín Cuervo) o Últimas voluntades (Joaquín Carmona Hidalgo). Cierra la lista de protagonistas Fran Perea, en la piel de un ligón empedernido. En su currículum televisivo reciente figuran las series Cuerpo de élite o El vecino, y en cine filmó Balada triste de trompeta (Álex de la Iglesia).
También significativo es el rol de Kira Miró como mujer de Pedro/Pablo Chiapella. Esta actriz canaria ha intervenido en largometrajes como Los abrazos rotos (Pedro Almodóvar) y las series Machos alfa o Pollos sin cabeza. María Botto (con una destacada actuación en la superproducción Malnazidos) es en esta historia comandante de vuelo y novia de Fran Perea. Compañero del rol de Botto es Carlos Areces (en películas como El cuarto pasajero o Espejo, espejo y series como No me gusta conducir o El pueblo. Y Jorge Cremades se pone en la piel de Mateo, uno de los influencers con más seguimiento del país.
El viaje de sus vidas
"Cuando leí el guion de De perdidos a Río me vinieron inevitablemente a la cabeza las clásicas 'buddy movies' que todos conocemos, en las que los protagonistas comparten una loca aventura que les hace evolucionar como personas. Pero mientras ahondaba en los personajes descubrí que, sin olvidar esos referentes, debíamos buscar la identidad propia de nuestra historia", afirma Joaquín Mazón. En su haber tiene títulos como Cuerpo de élite (película y serie) y La vida padre.
En palabras del cineasta, De perdidos a Rio "parte de una fantástica premisa que mezcla misterio y aventura. Nos hace reír y sufrir con estos amigos que se alejan de sus vidas ordinarias e inician un viaje que les cambiará". Además de las producciones mencionadas, Mazón ha estado tras las cámaras en las exitosas ficciones televisivas Doctor Mateo, Con el culo al aire y Allí abajo. El director madrileño y los protagonistas creen que "la película tendrá buen recorrido en taquilla y que es ideal para verla en pleno verano".
Hace bien Joaquín Mazón en destacar el guion de Antonio Mercero, Daniel Corpas y Juana Macías, puesto que los diálogos y situaciones alocadas que han creado, perfectamente plasmadas en la pantalla por el cineasta, conseguirán que el público se monde. A ello contribuyen en gran medida genios del humor como Pablo Chiapella, Carlos Santos y Fran Perea, sin olvidar las muy jugosas aportaciones de María Botto y Carlos Areces.




