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17-05-2026

#MiVidaEnPelículas

 

Michelle Jenner: “Estoy empezando a escribir para ampliar el oficio”

 

La niña precoz y maestra temprana del doblaje amplía horizontes ahora que va a cumplir 40: estrena nueva temporada de Berlín y una peli, El nido, ambientada en un bosque. Y sueña ya con dirigir sus propias historias

 

EVA CRUZ (@evamasymas)

Texto y fotos

El podcast Mi vida en películas, que conduce Andrea G. Bermejo y se graba en el auditorio central de Ámbito Cultural (El Corte Inglés de Callao) con la colaboración de Cinemanía y la Fundación AISGE, tenía este 13 de mayo a una invitada muy especial. Con un corte de pelo del tipo de Jean Seberg en A Bout de Souffle, radical y favorecedor –y cuya génesis pronto explicaría al público–, Michelle Jenner recorrió todas esas andanzas profesionales que justician la definición que le adjudicó Bermejo: “tremenda veterana”. Porque Jenner, que realizó su primer cásting para publicidad cuando tenía dos años, repasó su carrera en doblaje, televisión y cine, y habló del estreno de la segunda temporada de Berlín, ese spin-off de La Casa de Papel que, bajo el título de Berlín y las joyas de París, se encuentra ya disponible en Netflix desde el 15 de mayo.

 

En esta serie Jenner interpreta a Keila, un personaje distinto a todos los que había hecho hasta ahora. “Es un cerebrito, uno de esos perfiles que solemos asociar a lo masculino”, aunque ella misma, según confesó, también es “una friki de los gadgets”. Se trata de una temporada, según reveló, que “seguirá transitando por emociones que no conocía y que le vienen grandes”. Berlín tuvo una puesta de largo por todo lo alto en un barco en Guadalquivir, con la actuación de Rosalía, entre el delirio de miles de personas. “¡Fue surrealista!”, relataba la artista. “Hubo hasta una orquesta de procesiones. Pedro Alonso ya había anunciado que deja el personaje y nuestra despedida fue en ese barco, en el que hablamos de lo que había supuesto para todos haber rodado esto con él”.

 



 

Participar en la serie de Netflix supone compartir tarea con los mejores equipos de España, pero también darse a conocer fuera de España, aunque ella no se plantea “hacer las maletas” y marcharse a Hollywood. Es cierto, no obstante, que admira a quienes lo hacen. “Me gusta mi equilibrio. Amo mi trabajo, pero también necesito a mi familia”. Y esa familia incluye, por supuesto, a su padre, el legendario actor de doblaje Miguel Ángel Jenner, la voz de Samuel L. Jackson en español. O la de Pumba, o Lumiere, o la del malo de Pocahontas, papeles en los que Michelle recuerda pensar: “qué bien lo haces, qué emocionante que seas mi padre y cuánto talento tienes”.

 

Esta barcelonesa de 39 años aún recuerda con nitidez su primer doblaje. Interpretó con seis años al niño de La vida es bella, y tiene grabada en la memoria la llorera que le sobrevino después de grabar la última escena. De su padre aprendió la profesionalidad, pero también la importancia de disfrutar de los procesos. Por ejemplo, de la magia de una sala de doblaje oscura. Ahora se graba “en banda aparte” (cada actor de doblaje a solas, en su propia pista), pero cuando ella empezaba era habitual que las tomas las registrasen varios actores codo con codo, lo que le permitió aprender muy de cerca de los grandes, como Maria Luisa Solá, a quien Sigourney Weaver homenajeó al recibir su Goya Internacional en 2024. “Al fin y al cabo, llevaban muchos años trabajando juntas”, bromeó Jenner, para quien las palabras de la protagonista de Alien supusieron “un pasito muy bueno” para la dignificación de la profesión, ahora tan amenazada por la IA y la precariedad. El doblaje tiene una parte técnica pero nunca se puede olvidar la emoción: “es la herramienta con la que trabajo, porque, por más que estés pensando dónde meter la frase en boca, no puedes dejar de lado la parte emocional”.

 

 

En su propia carrera como actriz de doblaje le sigue emocionando pensar que, para el público español, ella siempre será la voz de Hermione, la heroína de Harry Potter, una saga de la que ella misma se confesaba “híper fan”. Como espectadora, de hecho, Michelle cuenta que ha sido muy seguidora de fenómenos de su generación como Compañeros. Relata que cuando conoció a “Quimi” (Antonio Hortelano) en un estreno y fue él quien se acercó a ella, casi se desmaya: “¡Quimi sabe quién soy!”. También se puso muy nerviosa cuando conoció, en Cannes, a Kristen Stewart. “Se acercó a pedirme fuego. Yo entonces fumaba, pero se me había olvidado el tabaco y todo el rato iba a pedirle a Emma Suárez. ¡Con lo que a mí me marcó Crepúsculo!”.

 

Había acudido a Cannes como chica Almodóvar, para el estreno de Julieta (2016), una experiencia intensa y rodeada de secretismo. Espontánea, a la pregunta clave de Andrea Bermejo (“¿Cómo fue rodar con Almodóvar?”), Michelle exclama: “¡Una movida! ¡Imagínate!”. Y detalla el conocido perfeccionismo del director manchego. En ese y de todos sus rodajes, Jenner cuenta que entra “en modo esponja”, intentando aprender de todos los equipos y procesos, tanto de los actores mayores que ella como de los jóvenes. Entre los veteranos destaca su relación con Paco Tous (“mi segundo papi”), con quien coincidió por primera vez en Los hombres de Paco, la serie con la que se dio a conocer entre el gran público y por la que aún muchísima gente le pregunta. “Creo que es porque los personajes estaban muy bien escritos, y además el público estableció con mi personaje una familiaridad muy especial: era una niña y se hacía policía”. Y recuerda que cuando supo de su fichaje pensó: “¡Bien! ¡Dadme una pistola!”.

 

 

Con Mario Casas (“un actor que puede hacer lo que le dé la gana; un actor 360, como se dice ahora”) coincidió por primera vez en un anuncio de chicles cuando eran jovencísimos, un detalle que solo recordó revisando viejas carpetas. De entre las grandes películas que triunfaron este año en los Goya destaca precisamente La cena, coprotagonizada por Casas, y Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, una realizadora con la que le encantaría trabajar.

 

Después de la popularidad de Los hombres de Paco, Michelle Jenner se enrocó. “Quería hacer algo muy diferente y rechacé cosas. Quería probar a ver si podía”. Fue entonces cuando llegó No tengas miedo (2011), de Montxo Armendáriz, que no solo cumplía el requisito de ser un trabajo completamente distinto a todos los anteriores, sino que implicaba una durísima preparación de investigación emocional, ya que la película examina el trauma de los abusos sexuales en la infancia. “Pero es una peli necesaria para muchísimas personas. A lo mejor viven una catarsis y piden ayuda después de verla, al darse cuenta de que no tienen por qué estar comiéndose algo así ellos solos”. Aquel largometraje le supuso, además, una nominación al Goya como mejor actriz revelación, así como el Premio Sant Jordi de Cinematografía.

 

Pero Mi vida en películas no es solo una entrevista sobre la carrera profesional de los actores, sino también sobre sus gustos como espectadores. Y Michelle Jenner destaca a M. Night Shyamalan como uno de sus directores favoritos, además de anotar que, entre las cintas más recientes que ha visto en los cines, le han encantado Michael y Sinners. Concluimos que no por casualidad ha dejado caer que el género musical es uno de los que le falta por trabajar, y a los que más ganas tendría de hincarle el diente.

 

 

Pero eso dependerá de que alguien le tenga “confianza desde el otro lado”. Mientras tal cosa sucede, y para no depender de la mirada de otros, el siguiente reto que se plantea Michelle Jenner –después de más de 30 años vinculada a la industria del cine y la televisión– es generar y dirigir sus propios proyectos. Y ya ha cogido lápiz y papel, en efecto. “Estoy empezando a escribir para ampliar el oficio. He leído muchísimos guiones, pero no me baso en ningún creador en concreto. Quiero encontrar mi propia voz, ¡a saber cuál es!”.

 

La voz que ha empleado en la charla es dulce, expresiva, alegre y muy contemporánea. Un contraste con la que usó en uno de los papeles por los que más le preguntó el público, Isabel, la celebrada serie de Javier Olivares, en la que interpretó a la reina de Castilla desde la infancia hasta su muerte. “Cuando acabó lloré lo más grande. Es de esos papeles que se te quedan en el corazón, con un rango tan grande emocional y de edad en solo tres temporadas… Tuve que trabajar la voz, la manera de moverme… fue muy intenso. ¡Y eso que a mí, en el cole, la Historia se me daba fatal!”.

 

Las historias, en cambio, se le dan muy bien. ¿La próxima? Además de la nueva temporada de Berlín, el 24 de julio estrenará El nido, un thriller psicológico dirigido por Hugo Stuven en el que vuelve a interpretar a un personaje muy diferente a todos los anteriores; en un escenario, el bosque, donde apenas la hemos visto. Para este filme es para el que tuvo que cortarse el pelo: “a cuchilla, en una sola toma”. Buscó referencias, pero algo así no se había hecho. “¡Y encima me dijo mi peluquero que no me había quedado mal!”.

 

La sospecha de todos los presentes es que, una vez más, Michelle Jenner, sin darse ninguna importancia, ha hecho fácil lo difícil.

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