XXIII Premios Mestre Mateo
Darío Loureiro, Mónica López y Diego Anido refrendan el histórico dominio de 'Rapa' en el audiovisual gallego
Lucía Veiga completa el póker de premios interpretativos por 'As Neves', que también se llevó el galardón a mejor película
Lalín (Pontevedra) acogió una gala que quiso visibilizar el compromiso del sector con la Galicia interior y rural, y en la que atronaron las protestas contra la celulosa Altri
FERNANDO NEIRA (@fneirad)
Reportaje gráfico: Cris Andina (@cris_andina)
Rapa, la serie creada por el lucense Jorge Coira que durante tres temporadas consecutivas ha enriquecido la parrilla de Movistar Plus+, se apuntó un arrollador triunfo en la edición número 23 de los Premios Mestre Mateo del audiovisual gallego, celebrada este sábado 15 de marzo en la localidad pontevedresa de Lalín. Y su elenco puso cara a ese rotundo éxito al acaparar tres de los cuatro galardones interpretativos, los de los mejores protagonistas -para Mónica López y el joven Darío Loureiro- y el actor de reparto, que recayó en Diego Anido. Solo Lucía Veiga, consagrada como actriz de reparto por su papel en As Neves, logró evitar el póker actoral de Rapa, que concluyó la velada con la friolera de 11 mateos en su casillero, entre ellos también los de mejor serie, dirección y guion. Eso sí, As Neves, la ópera prima de la viguesa Sonia Méndez, al menos pudo llevarse a casa el trofeo al mejor largometraje.
La de este 2025 fue una edición muy peculiar de los galardones gallegos, ya muy consolidados a estas alturas pero que aunaban varias singularidades para la ocasión: fue la primera ceremonia en la provincia de Pontevedra desde el ya muy lejano año 2009, la primera ocasión en que los premios no se celebraban en una ciudad (Lalín, capital de la comarca interior del Deza, apenas supera los 20.000 habitantes) y la despedida del director más joven con que ha contado la Academia Galega do Audiovisual, Álvaro Pérez Becerra (A Coruña, 1989), que pronunció su último discurso al frente de la institución al cumplir ya su cuarto año de mandato. A ello se le sumó el fervoroso ambiente reivindicativo que reinaba en el Lalín Arena en contra de la macrocelulosa Altri, justo un día después de que la Xunta haya otorgado el permiso ambiental para la instalación de una gigantesca planta en la comarca lucense de A Ulloa, también en la Galicia interior.
Fue Diego Anido el primero en agitar desde el escenario el lema de "¡Altri, non!", coreado luego en infinidad de ocasiones por los 1.400 asistentes durante las tres horas exactas en las que se prolongó la velada. Inmerso en el momento más dulce de su carrera, el actor compostelano no quiso en cambio recrearse en su discurso como mejor intérprete secundario. Tras dedicárselo a su pareja y a sus compañeros de nominación (Antonio Durán "Morris", por Honeymoon, y Miguel de Lira y Adrián Ríos, ambos también por Rapa), admitió: "Me gustaría estar más contento hoy, pero tras la noticia de ayer no lo puedo estar. ¡Altri, non!". Y abandonó el escenario.
Más expresiva se mostró Lucía Veiga al proclamarse mejor actriz de reparto con As Neves, un trofeo que se suma al mateo de hace dos cursos como actriz principal (precisamente por la primera temporada de Rapa). La coruñesa interpeló a los telespectadores que seguían la gala a través de la TVG. "Alguna gente desde casa pensará que estamos aquí de fiesta, no trabajamos nada y cobramos mucho, y que además organizamos premios para hacernos fotos y homenajearnos a nosotros mismos", se lamentó. "Pero estamos aquí porque es nuestra manera de expresar lo que tenemos dentro. Somos un espejo de la sociedad y queremos que el público reflexione. Quizá no sirva de nada que gritemos desde aquí muchas veces, por ejemplo, '¡Palestina libre!', pero en nuestra ética figura poner a la gente a pensar".
Dos momentazos
Los galardones a intérpretes protagonistas propiciaron, por su parte, dos de los momentos de mayor voltaje emocional de la gala. Sobre todo, cuando del sobre de la categoría masculina emergió el nombre de Darío Loureiro, un coruñés de 27 años cuyo personaje de Tacho en Rapa superó en las votaciones a tres figuras tan consagradas como Javier Cámara (Rapa), Javier Gutiérrez (Honeymoon) y Federico Pérez, muy divertido en una cinta, +Cuñados, que acabó marchándose de vacío. Loureiro, que apenas era conocido entre los telespectadores hasta este personaje de joven aturullado pero de gran corazón, no quiso dejar de compartir su felicidad con "dos chavales que están ahí sentados", en referencia a sus padres. "Gracias a vuestro trabajo y entrega, a acompañarme cada día, puedo hoy estar aquí", enfatizó. Pero aún resultaron más emocionantes sus apelaciones a los compañeros de serie. "Siempre me llamará la atención la delicadeza con la que los guionistas escribieron el personaje de Tacho y el cariño y mimos que me brindó todo el equipo desde el primer día. Me hicisteis el Darío más feliz de toda mi vida. Y qué suerte tenerte hoy aquí, Mónica López, para decirte que te quiero muchísimo. Para quienes estamos empezando, es fundamental contar con referentes que nos hacen mejores actores y, sobre todo, mejores personas".
La interpelada, que se mete en la piel de la guardia civil Maite durante las tres temporadas de crímenes e investigaciones en la comarca de Ferrolterra, escuchó las palabras de su joven compañero de elenco entre evidentes muestras de emoción. Pero de los gestos pasó a las lágrimas incontrolables cuando escuchó su nombre como mejor actriz principal, una categoría en la que se impuso a Lucía Veiga (Na gloria), Carmen Machi (Tratamos demasiado bien a las mujeres) y la favorita en varias quinielas, Andrea Varela, de As Neves. López, artista grancanaria afincada en Barcelona, asombró a todo el Lalín Arena al improvisar un discurso de agradecimiento en perfecto gallego, sin chuletas de ningún tipo. "Gracias a todo el equipo y a todos los actores gallegos que he conocido a lo largo de estos tres años. Gracias por poder compartir con vosotros el gozo y la diversión que supone hacer este trabajo. Hoy estoy muy, muy contenta", recalcó, todavía entre lágrimas, antes de sumarse a las voces que aprovechaban su paso por el escenario para reiterar la consigna de "¡Altri, non!".
El ascendente de Rapa en la historia del audiovisual gallego queda reflejado en dos datos que recordó su productor: por esta ficción han desfilado un total de 180 actores y actrices del país, y una reciente investigación universitaria refleja que el impacto económico que ha insuflado en la economía gallega asciende a 20 millones de euros. Su máximo responsable, Jorge Coira, ahondó en su sempiterno perfil humilde y empático al insistir en que sentía "un poco de pena" por ganar como mejor director a tres nombres bien significativos, los de Sonia Méndez (As Neves), Enrique Otero (Honeymoon) y Luis Avilés (+Cuñados), "que lo merecían tanto o más que yo". Y quiso compartir su felicidad con todos sus hermanos, no solo con Pepe, el coautor de Rapa y su eterno valedor y compañero de armas en el audiovisual. "Todos le conocéis a él", reconocióp, "pero en realidad somos siete hermanos, de los que dos son médicos y otros dos, farmacéuticos. Y de ellos aprendí el amor por el cuidado. Toda la gente que se dedica a cuidar de una u otra manera a los enfermos merece lo mejor del mundo".
Ante un dominio tan pronunciado del título que acapara todos los titulares, las únicas voces que sirvieron como contrapunto fueron las vinculadas a As Neves, mejor película frente a Honeymoon, +Cuñados y Justiza universal. Su productora, Nati Juncal Portas, reivindicó la valentía de un proyecto nada sencillo en términos de viabilidad, "porque es bonito subir aquí y decir que rodemos más películas en gallego, pero apostar por una ópera prima en gallego y sobre adolescentes no era la opción más sencilla en un momento en que no paran de decirnos que los jóvenes no van al cine". Su directora, Sonia Méndez, quiso recalcar el contraste entre la pasta de celulosa que fabricaría Altri en su planta de Palas del Rei "frente al tejido que de verdad nos importa, el de la identidad, la lengua y el pueblo".
La noche contó con el revulsivo musical del productor y compositor Baiuca, que hasta por tres ocasiones animó el cotarro junto a dos pandereteiras con sus demoledoras piezas de folk y electrónica. Y también fue decisivo para aligerar las tres horas de gala el papel de la presentadora, la hilarante Teté Delgado, que empezó trazando un paralelismo entre la gastronomía de Lalín, donde su cocido es un referente nacional, y la industria audiovisual: "En ambos casos hace falta mucho morro". Pero aún más risueño fue el momento en que Delgado eligió de entre el público al actor Xoán Fórneas y ambos se marcaron, junto a los seis bailarines de Baiuca, una divertidísima coreografía en torno a Time of my life, la canción central de Dirty dancing.




