twitter instagram facebook
Versión imprimir
02-07-2018

Carmen Gutiérrez, intérprete aragonesa del año por ‘Grupo 2 Homicidos”

 

La séptima edición de los Premios Simón se convirtió en un clamor por la mayor presencia femenina en el cine


CAMINO IVARS (@CaminoIvars)

Se habían entregado ya varias estatuillas, entre ellas vestuario, guion o fotografía, cuando llegó el momento del premio a la Mejor Interpretación. Los nervios se palpaban en las primeras filas de la sala Mozart del Auditorio. Tachun Trallero, en representación del Sindicato de Actores y Actrices de Aragón, anunciaba el nombre de la ganadora de este año: Carmen Gutiérrez, por Grupo 2 Homicidios.

 

   En ese momento comenzaba una gran ovación del público mientras una emocionada Gutiérrez subía al escenario. “Me hace una ilusión loca”, comenzaba, nerviosa. “Quiero agradecérselo al equipo de rodaje, que fue muy duro, pero en mi caso muy emocionante por volver a trabajar en casa”, afirmó la actriz zaragozana, que recordó que tuvo que irse a Madrid hace 25 años (“como tantos otros compañeros”) para poder dedicarse a este oficio.  

 

   Gutiérrez, que obtuvo la estatuilla por su papel en el quinto episodio (El crimen de la pensión)de la serie ‘Grupo 2. Homicidios’, aplaudió el gran número de producciones que se llevan a cabo cada año en Aragón y el talento local: “Es una maravilla volver a mi tierra y comprobar cómo han cambiado las cosas”.

 

 

   La actriz se impuso ante el resto de nominados a esta categoría mixta, en la que se encontraban la ganadora del año pasado, Laura Contreras, por otro papel en la serie Grupo 2 Homicidios; Ana Soro, por el cortometraje El vuelo de Lena; Juan Fernández, por Los hombres de verdad no lloran, y Jorge Usón, por Grupo 2 HomicidiosIncierta Glòria.

 

   La gala, emitida en directo por Aragón Televisión, estuvo conducida por la actriz Amor Pérez, que llevó la batuta de una velada marcada por la reivindicación del papel de la mujer en la industria del cine. En esta ocasión, Pérez, dirigida por Blanca Resano, contaba sobre el escenario con la presencia de Nuria Herreros, Amparo Luberto, Luisa Peralta, Ana Marín, Ana Pérez de Saracho, Carmen Marín, Silvia García y Jacobo Castanera, encargados de protagonizar tres microescenas teatrales.

 

   Al principio de la gala, Pérez incidía sobre el papel pasado, presente y futuro de la mujer en un medio, el cinematográfico, en el que “el 74% de los cargos de responsabilidad en la industria nacional son desempeñados por hombres”.Sobre el escenario, sus compañeras le tomarían el relevo en varias ocasiones: “En la actualidad, tan solo el 26% de los cargos de responsabilidad de la industria del cine a nivel nacional son mujeres. En dirección un 16%, en dirección de fotografía tan solo dos de cada 100”, aseguraban en una de las escenas. “Es necesario comprender que el talento no entiende de género. Tenemos que cambiar el relato cultural y poner a las mujeres en el centro de las historias. Cambiémoslo, pero entre todos”.

 

 

Enamorarse del cine

María José Moreno, reconocida actriz aragonesa (y destinataria de ese mismo reconocimiento en 2017), hacía entrega del Simón de Honor 2018 al actor zaragozano Gabriel Latorre. A lo largo de su carrera de casi cuatro décadas, el veterano actor ha rodado más de 70 trabajos y ha rodado con directores de la talla de Fernando Colomo, Vicente Aranda, Almodóvar, Berlanga o los hermanos Trueba. Precisamente uno de sus últimos papeles ha sido el del inspector Ramón Echeverría en la serie Grupo 2 Homicidios, producción que partía con diez nominaciones en los Premios Simón de este año 2018. “Recuerdo perfectamente la primera vez que trabajé en una película. Fue con José María Forqué y fue entonces cuando me enamoré de la magia del cine”, evocó.

 

   Como uno de los actores secundarios más queridos y respetados de Aragón, ha participado en películas como Mujeres al borde de un ataque de nervios(1988), Baton Rouge(1988), Amantes (1991) o Libertarias (1996). “Es cierto que ser profeta en tu tierra es algo difícil, pero la tierra tira mucho y a todos nos gusta trabajar en casa. Tenemos que hacer patria”, afirmaba Latorre, quien reivindicó más papeles para interpretes aragoneses en Aragón y que finalmente quiso dedicar su galardón al recientemente desaparecido Santiago Meléndez.

 

 

   La gala terminó con más de 30 mujeres sobre el escenario, actrices, productoras, directoras, guionistas, cámaras… que como ya ocurrió en la pasada gala de los Goya, lucieron los abanicos rojos de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) con el lema #nosotrassomoscine. Un mensaje que ha escuchado más alto y claro que nunca.

 

Versión imprimir

Contenidos Relacionados