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¡SELFI!  UN CUESTIONARIO PARA NO CORTARSE UN PELO


 
Sandra Escacena
 
 
El legado sentimental de 'Verónica': la claqueta y una pulsera usada como amuleto 
 
 
 
 
• Después de levantarme... miro el móvil.


• La primera web a la que le echo un vistazo por la mañana… La de Fotogramas.
 
 
 El objeto más preciado que tengo por casa… La claqueta que me regalaron cuando terminé de rodar Verónica.
 
 
• Las horas vuelan si… salgo de fiesta con mis amigos.
 
 
 Una manía que no puedo evitar… Suelo revisar varias veces que el grifo está cerrado antes de salir del baño.


• No me acuesto sin… desmaquillarme.
 
 
 Jamás olvidaré el momento en que… adopté a mi perrita Vilma.


 El juguete que me volvía loca de pequeña… era un balón. 
 
 
 Mi primer recuerdo de la televisión… Los Tweenies.
 

 La interpretación me ha cambiado… la forma de verme a mí misma y de ver el mundo.
 
 
 La última vez que un admirador me sorprendió... Me sorprenden todos los mensajes bonitos que me llegan de gente a la que ha emocionado mi película.
 
 
 Mi amuleto es… una pulsera que me compré en Toronto con Paco Plaza.  
 
 
 Soy un desastre... decidiéndome.
 
 
 Pasé vergüenza... paso vergüenza todos los días. 

 La app más reciente a la que he hecho hueco en mi móvil… Harry Potter Wallpapers.
 
 
 Flipé por la casualidad de… encontrarme en los Goya a mi compañera de francés.
 
 
 No tengo pelos en la lengua para hablar de… igualdad.
 
 
 La gente se parte de risa si cuento... anécdotas de mi tía Estrella.
 
 
 Me miran como un bicho raro… cuando se me ocurre una idea y empiezo a hablar rapidísimo sobre ella.
 
 
 Me asustó... la caída de mi amigo David por las escaleras del colegio.  


 Un personaje histórico con el que me habría tomado un café… Rosa Parks.   
 
 
 No me resisto cuando en la carta de un restaurante veo… pizza o pasta.
 
 
 Regresaría mil veces a… mi viaje al Caribe.
 
 
 Quien más se aproxima a mi concepto ideal de belleza… No tengo un concepto ideal de belleza.
 
 
 Me bloquea el miedo a… que me secuestren.
 
 
 Quisiera parecerme… a Leticia Dolera. 
 
 
 Cuando me muera... que la gente tenga un recuerdo bonito de mí.
 
 
 Me gustaría ser recordada por... haber sido una buena persona.
 
 
Así se lo ha contado a Héctor M. Rodrigo
 
  
Sandra Escacena estuvo a punto de convertirse este febrero en la primera artista del siglo XXI que podía lucir un Goya en casa. Y es que su papel en Verónica, la última cinta de Paco Plaza, mereció la candidatura a la mejor actriz revelación, un título que sí obtuvo en las Medallas del CEC y del que solo le privó la excelencia de Bruna Cusí (Verano 1993) en la ceremonia de la Academia. Sandra había hecho la prueba para el filme con 15 años y ahora compagina los estudios de Bachillerato con las ansias por desarrollar una carrera como intérprete. Cuenta para ello con los mejores mimbres. Incluso ha puesto en circulación una página web con dominio propio: cosas de su padre, ducho en las artes informáticas. En este cuestionario demuestra que es más que una actriz precoz: su mente funciona con velocidad y madurez fascinantes para una chica del año 2001. 

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