Lunes 15 de junio, a las 19.00h., en c/ Ruiz de Alarcón 11
La Fundación AISGE estrena en público el documental sobre Tony Antonio de la serie ‘Mucha vida que contar’
La proyección incluye también coloquio entre el mítico humorista y su hijo, Tony Melero, con quien además comparte oficio. El director general de AISGE moderará la charla
DEPARTAMENTO DE COMUNICACIÓN (@aisge)
La Fundación AISGE estrenará el próximo lunes 15 de junio en pantalla grande la entrega sobre el humorista Tony Antonio que acaba de elaborar para la serie de documentales de producción propia Mucha vida que contar. La proyección tendrá lugar bajo el lema Cinco décadas de humor en España e incluye un coloquio moderado por Abel Martín Villarejo, director general de AISGE. Los protagonistas van a ser el propio Tony Antonio y su hijo, Tony Melero, quien siguió los pasos de su padre desde la infancia y ahora le toma el relevo. Juntos charlarán con los asistentes sobre los momentos más destacados en el medio siglo de oficio del primero, y también reflexionarán sobre los cambios en el humor español de los últimos decenios.
La cita del día 15 es a las 19.00 horas en la sede madrileña de la entidad (calle Ruiz de Alarcón, 11; metro Banco de España). La entrada al evento es libre y gratuita.
La cinta, de media hora de duración, cuenta con la habitual dirección de la realizadora Asia Martín y el guion del periodista Juan Antonio Carbajo. Se trata del título por ahora más reciente de la colección Mucha vida que contar, que hasta ahora ha glosado las vidas profesionales de cerca de 60 históricos e históricas de la escena y las pantallas españolas de las seis últimas décadas. Los vídeos, que la Fundación AISGE difunde a través de su canal de YouTube y de su página web (aisge.es), acumulan hasta la fecha más de 250.000 visionados y se han convertido en un documento audiovisual indispensable para comprender y preservar la historia reciente de la interpretación en España.
Los de Manolo Escobar, Manuel Fraga, Sara Montiel, Jesús Gil o Juanito Navarro son nombres vinculados a las cinco décadas de trabajo de este cómico madrileño de 74 años, que además preside la Asociación de Humoristas Españoles (Ashumes) desde 2006. Recuerda Antonio que su vocación surgió en la infancia de forma peculiar: a base de escuchar la radio durante la convalecencia de una catalepsia por la que le dieron por muerto. Sucedió cuando tenía seis años y fue tal y como suena: recuperó la conciencia justo antes de que llegara el médico que iba a practicarle la autopsia.
Aunque los planes de su padre para que continuara con su taller de carpintería le brindaron una larga formación como ebanista, oficio en el que llegaría a destacar, Antonio Melero –nombre real– sabía que su verdadera madera era otra: la de artista. Las imitaciones que ya bordaba durante la mili propiciarían que poco más tarde se cruzase en su camino el locutor Bobby Deglané, quien le consiguió las primeras funciones y acertó a bautizarle con ese nombre artístico reiterativo que hizo fortuna instantánea.
Franco estaba a punto de morir y la carrera de Antonio, siempre ascendente, se consolidaría con muy altas cotas de popularidad en los años ochenta y noventa. Le esperaban muchos escenarios y programas televisivos, y la buena costumbre de desempeñar su labor con la siguiente premisa: “Ser humorista te compromete con la sociedad”.




