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#VozEnOn


 

 Cerrado por vacaciones / Fin de temporada

   

MIGUEL ÁNGEL OESTE

     

           

Ilustración: Luis Frutos

 

Uno. Finalizamos la tercera temporada, pero no se preocupen que regresaremos en septiembre con la misma energía y acaso con la misma furia de la serie creada por Félix Sabroso. En verano la vida está en la calle, en los viajes familiares o de cualquier tipo, pero también en las lecturas y las películas que uno disfruta con más calma. Al menos en teoría. Dedicar el periodo estival a lo que de verdad uno quiere hacer, sin tantas obligaciones laborales, ni prisas, ni novedades, ni cuestiones que nos roben el tiempo ni la humanidad.

 

Dos. Y aunque esta columna no pretende ser una suerte de recomendaciones veraniegas, ahora que se hacen listas para todo como se hace una lista de la compra, que si las mejores lecturas adictivas para el verano, que si las series para maratonear en un fin de semana, que si las películas idóneas para hacer frente al calor, como digo, aunque no quiere ser una lista de recomendaciones veraniegas, no puedo dejar de citar alguna de las propuestas que me ha zarandeado la masa encefálica con sus imágenes.

 

Tres. Volvemos a Furia, de Félix Sabroso. Una miniserie negrísima en su aproximación a la realidad que muestra, con diálogos inspiradísimos y un elenco de actrices y actores que se sale (Candela Peña, Carmen Machi, Nathalie Poza, Pilar Castro, Alberto San Juan, Cecilia Roth, Claudia Salas, Ana Torrent…) el estado de ánimo que azota el mundo que habitamos. Cada capítulo se centra en una de las protagonistas para retratar cuestiones universales como las infidelidades, la pérdida laboral, o el desahucio de un mundo violento que ha olvidado su humanidad por el esnobismo, la juventud despiadada y los seguidores vacíos de las redes, o los rostros rotos por un sistema que nos deforma y nos (o nos dejamos) desnaturalizar. Sabroso expone esto y mucho más con fuerza visual, ironía y unas interpretaciones tan complejas que nos abofetea para que despertemos del letargo en el que nos hallamos.

 

Cuatro. Otra serie que muestra la realidad esperpéntica que respiramos es Superestar, dirigida por Nacho Vigalondo y Claudia Costafreda, que narra el éxito de Tamara en los años dos mil, pero que tiene mucho que ver con el mundo que habitamos hoy. La serie se maneja en esa porosidad del documental y la ficción para radiografiar varias verdades o mentiras en su relación a los medios de comunicación y la construcción y destrucción de estas personas que funcionan como espejo de lo que somos como humanidad, en el caso de que esta palabra tenga sentido.

 

Cinco. Pero no quiero hablar de más series ni películas recientes para no traicionar mis palabras ni hacer la lista de compra veraniega. Esta es la última columna de la temporada después de muchos meses en los que he ido compartiendo con los lectores mis pensamientos sobre el audiovisual hispano, centrándome en los intérpretes, desde Diego Luna a Pedro Casablanc, pasando por Laia Costa y muchos más.

 

Seis. Entre las novedades para la próxima temporada había pensado sugerirles a Fernando Neira y Héctor Álvarez que cada cierto tiempo, por ejemplo, una vez cada mes, propusieran a los lectores temas que les interesaran que tratáramos, o perfiles de intérpretes sobre los que les gustaría leer, además de estar atentos a la actualidad del cine español y latinoamericano, sin olvidar asuntos para pensar las imágenes y la vida. No sé si les parecerá una idea peregrina, pero aquí está, lanzada antes de comentarla con ellos. Como me dijo en una ocasión el estupendo ilustrador Luis Frutos, que convierte estas palabras en algo más llevadero y ameno, los textos reflexivos que hablan de la inquietud existencial son los que más me inspiran. Observar, escuchar y pensar las películas y las series en conexión con la vida.

 

Siete. Me despido hasta septiembre. Pero antes agradezco a AISGE este bonito espacio para seguir escribiendo del amor al cine y, por supuesto, también a los que se han acercado a este espacio de experiencias conjuntas. ¡Feliz verano!

 

           

           

           

          

                            
                        

                  
                  

Licenciado en Historia y Comunicación, Miguel Ángel Oeste (Málaga, 1972) ha reeditado recientemente en versión revisada Perro negro (antes, Far Leys, 2014), en torno a la figura del malogrado genio del folk británico Nick Drake. Es autor de las novelas Bobby Logan (Zut, 2011),  Arena (Tusquets Editores, 2020), que obtuvo el Premio Memorial Silverio Cañada en 2021, y Vengo de ese miedo (Tusquets Editores, 2022, premio Finestres de narrativa en 2023). También le asiste experiencia en el ámbito de la literatura infantil y juvenil con los títulos Carlota quiere leer (Anaya, 2020) y Sofía, la hormiga sin antenas   (Anaya, 2022). Forma parte del Comité de Dirección de cine del  Festival  de Málaga y es director de la Semana de Cine de Melilla.                        

       

       
       

       

       

           

           

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